Mostrando entradas con la etiqueta comida vegana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comida vegana. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de abril de 2019

Quiche vegano de espinacas

Lo principal para tener un buen resultado en la comida siempre será la calidad de los ingredientes, y buena calidad no siempre significa más caro. En este caso, como tengo la suerte de vivir lejos de la ciudad, puedo tener mi propia huerta, pero estas propiamente me las regaló un vecino, las papas, si son de mi cosecha. No me canso en decir lo fácil que es tener una huerta, no importa donde vivas, sólo es cosa de decidirse, puedes empezar por tu ventana poniendo allí maceteros con orégano, romero, laurel, perejil, lo que más te guste, una vez que veas cómo se te dan esos pequeños tesoros para sazonar tus comidas ya te animarás a seguir con algo más grande, como una maceta de tomates en tu balcón, lechugas, espinacas, rúcula y un sin parar. Así estarás comiendo de verdad productos sanos sin agrotóxicos, si tienes niños pequeños este es el mejor regalo que puedes hacerles para su salud.

Ya saben que me encanta preparar porciones individuales tanto de platos dulces como salados. Estas quiches quedan tan bonitas. Incluso es más fácil calcular los ingredientes. Por supuesto necesitarás moldecitos de tamaño individual, yo uso los mismos de las muffins, que son de silicona y por tanto no es necesario aceitar y despegan con facilidad.

Para cada quiche necesitamos

1 papa mediana
1/3 taza de crema de almendras
1/3 taza de espinacas cocidas (u otra verdura, como espárragos, brócoli)
ralladura de nuez moscada
aceite vegetal
levadura nutricional

Partiremos por hacer las bases, que no llevan harina, sino que se hacen de papa. Para ello pelaremos las papas, cortaremos en rodajas muy finas, pondremos en bandeja para horno cubierta con papel cocina aceitado, encima también pintaremos las láminas de papa con más aceite y pondremos un poco de sal (ojalá de buena calidad, yo uso del Himalaya). Llevamos al horno precalentado a 180 grados por diez minutos, sacamos la bandeja y damos vuelta las láminas de papas, si vemos que están secas agregamos un poco más de aceite, es ideal usar el aceite en spray para no ahogarlas en aceite. Dejamos diez minutos más y retiramos.

Con unas pinzas vamos disponiendo  las láminas dentro de los moldes para armar las bases de modo que queden bien cubiertos.

Preparamos el relleno picando finamente las espinacas cocidas y mezclándolas con la crema de almendras, salpimentamos y agregamos un poco de ralladura de nuez moscada. Llevamos diez minutos más al horno para calentar, al sacarlas las podemos espolvorear con levadura nutricional.

Para sacarlas de los moldes es muy sencillo, simplemente apretando desde abajo o dando vuelta sobre una superficie limpia, tengan confianza, que no se desarman.


lunes, 14 de enero de 2019

CARROT CAKE MUFFINS


Me encanta el carrot cake, pero confieso que nunca le pongo la crema de queso encima. Pero ahora les traigo esta versión individual, tipo muffins,  que me encanta, son más fáciles de servir y si te sobran los puedes congelar, bien envueltos en papel de aluminio o plástico.  Esta es, junto con los scones, de las recetas más fáciles de hacer y que nunca fallan.

Para seis muffins necesitamos

2 cucharadas de chía
1/2 taza de agua tibia

1/2 taza de aceite vegetal
1/2 taza de azúcar de coco
1/2 taza de maicena
1 cucharadita de polvos de hornear
1 cucharadita de clavos de olor en polvo
1 cucharadita de canela en polvo
2 zanahorias grandes ralladas
1/2 taza de higos secos
picados (pueden ser ciruelas o dátiles)
1/2 taza de uvas pasas (o cranberries)
1/2 taza de leche vegetal

Precalentamos el horno a 180 C.

Primero hidratamos la chía en el agua tibia por media hora. Luego mezclamos con la media taza de aceite con un batidor de alambre. Enseguida agregamos el resto de ingredientes poco a poco siempre con ayuda del batidor de alambre.

Repartimos en los moldes y llevamos al horno por 30 minutos.




miércoles, 8 de marzo de 2017

Galletas de semillas

Estas maravillosas galletitas de semillas las he visto en el estupendo blog de Angie Schneider, angiesrecipes.blogspot.com, ella siempre está experimentando con ingredientes originales y nuevas formas de cocinar con muy buen resultado, me atrevo a recomendar cualquiera de sus recetas y esta ha sido todo un descubrimiento, he cambiado algunos ingredientes, pues no tenía quínoa roja que ella pone y en cambio he puesto semillas de sésamo (ajonjolí), tampoco tenía semillas de maravilla, así que he utilizado las de zapallo (auyama, calabaza) que aportan gran cantidad de proteína, estas galletas no  sólo son sabrosas, sino también muy nutritivas. Las podemos llevar como snacks saludables al trabajo o servirlas como he hecho yo con puré de alcachofas y de pimientos del piquillo para el aperitivo.

Ingredientes para 40 galletas

180 gramos de semillas de zapallo (calabaza, auyama)
50 gramos de semillas de chía
70 gramos de semillas de linaza (lino)
70 gramos de semillas de sésamo blanco (ajonjolí)
1/2 cucharada de sal de ajo
1/2 cucharada de orégano
1/2 cucharada de sal rosada (u otra)
360 gramos de agua tibia

Remojara 20 minutos revolviendo de vez en cuando. Al cabo de este tiempo las semillas habrán absorbido toda el agua y tendremos una especie de masa que vamos a estirar sobre la bandeja previamente forrada con papel o con una lámina de silicona. Hay que estirar bien de modo que quede una masa delgada y sin dejar espacios. Debe cocerse todo como una lámina.
Hornear 1 hora al horno a 140º C. sacamos del horno pasada la hora,  tendremos que comprobar la cocción con la yema de los dedos, con cuidado de no quemarse, la superficie debe sentirse bien firme. Enseguida cortamos, antes que se enfríe la masa. Dejamos reposar y servimos o enlatamos.

jueves, 16 de febrero de 2017

Baba ghanouj o muttabel y galletas de chía

Una "pasta" o "crema" ideal para tener en el refrigarador para esas "emergencias" en que llegan visitas o no queremos cocinar. No sé qué es más rico, si las galletas o este "caviar de berenjenas", también conocido como baba ganouch o mutabal o las galletas que he preparado para acompañarlos. Por lo general esta crema se sirve con pan pita, pero en este caso las galletas han probado ser una gran compañía.

El baba ganouch

Para una fuente de 600 cc.

4 berenjenas grandes
1 cucharada de sal del Himalaya (u otra sal de buena calidad)
el jugo, zumo de un limón
1 diente de ajo molido
1 cucharada de tahine
1 cucharadita de comino

Lavamos y secamos bien las berenjenas, precalentamos el horno a 180 grados y ponemos las berenjenas en una bandeja para horno por una hora. En ese tiempo las berenjenas se asarán y cuando ya estén listas empezarán a explotar, no hay que preocuparse por aquello. Cuando pase una hora dejamos enfriar las berenjenas para poder manipularlas sin quemarnos.

Con ayuda de una cuchara de madera terminamos de abrir las berenjenas y raspamos toda la carne interior, si salen algunos pedazos de piel los dejamos también. Es importante que la cuchara sea de madera para evitar que las berenjenas puedan ponerse amargas.

A la masa obtenida agregaremos todos los sabores, y mezclaremos del modo que nos guste más, se pueden licuar en un robot, pero yo prefiero terminar de moler con la cuchara. Podemos envasar y guardar hasta una semana en el refrigerador.


Las galletas de chía

Para 40 galletas

2 tazas de harina de garbanzos
1 taza de harina de arroz
3 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de sal del Himalaya o sal de mar
1/2 taza de chía
agua: cantidad necesaria

Poner los ingredientes secos en un bol y agregar agua, revolviendo con cuchara hasta obtener una masa pegajosa. Dejar reposar por media hora y luego estirar la masa con ayuda de más harina de arroz. Cortar con un cortador redondo, poner en bandeja de horno y hornear diez minutos o un poco más, dependiendo de cuán tostadas las queremos. Guardar en caja hermética, hasta una semana.

Nota: Esta receta está inspirada en el libro del Dr. Alejandro Junger "CLEAN SOUTH".







viernes, 9 de diciembre de 2016

Tallarines de zucchinni /zapallitos con tucco vegetariano

Había visto muchas recetas con estos "tallarines" y no me animaba a hacerlos por que no tenía el implemento adecuado para cortarlos. hoy se los vi a Carolina de www.midiariodecocina.com y me tenté. Y de paso  me dí cuenta de que si tenía con qué cortar los zapallitos,  ya que la mandolina sirve para ello. Hay que hacerlo con mucho cuidado para no cortarse las yemas de los dedos, lo digo por que yo soy distraída y ya me ha pasado en alguna otra oportunidad.

Este resultó un plato muy liviano, ideal para dietas sin gluten, sin harinas, sin grasa, ¡sin nada! Bueno, a pesar de haberle quitado tanto de lo que lleva un verdadero plato de pasta con tucco, éste no tiene nada que envidiarle, quedó estupendo y vamos a repetir muy pronto.

¿Cómo haremos la pasta?

Para cada persona calcularemos 1 zucchinni/zapallito de tamaño mediano

Lavamos cada zucchini, secamos y cortamos ambos extremos.
Luego vamos cortando en la mandolina. Yo primero corté láminas muy delgadas y luego las fui cortando a lo largo con un cuchillo bien afilado. La mandolina también tiene una opción para cortar directamente en tiritas muy finas, que es lo mejor, pero me pareció más complicado de manipular. La próxima vez lo intentaré.

Cortada nuestra pasta la reservamos hasta que tengamos lista la

Salsa para los tallarines  para seis porciones

1 cebolla grande
1 taza de carne de soya
1 taza de champiñones picados
2 tazas de salsa de tomate
orégano, pimienta, laurel, sal
1 cucharada de aceite (opcional)

Nota: Yo no uso aceite para las salsas, pues he descubierto que no pasa nada si no lo ponemos, si estamos atentos no se van a pegar las cebollas al fondo y cuando veamos que ya están secas simplemente agregamos un poco de caldo de verduras, o en este caso yo he usado el agua del remojo de la soya. Si queremos podremos agregar el aceite una vez terminada la cocción, de ese modo no cambiamos la estructura del aceite, ya se sabe que los aceite cocinados son más dañinos para la salud.

Dejamos en remojo la carne de soya media hora en agua hirviendo y luego la estilamos.

Picamos la cebolla bien finita y la doramos en la cucharada de aceite si la vamos a usar, agregamos los champis, la carne de soya, doramos dos minutos más y agregamos la salsa de tomate y los aliños a nuestro gusto. Dejamos hervir muy suavemente por diez minutos más.

Para cocer nuestra pasta de zucchini

Ponemos a hervir agua con sal como si fuéramos a cocinar tallarines de los normales, pero no es necesario poner tanta agua, para dos zucchinni yo he puesto un litro de agua. Una vez hirviendo al agua agregamos los tallarines y dejamos hervir por tres minutos, de modo que no se desarmen. Estilamos y servimos con la salsa encima.

sábado, 26 de noviembre de 2016

Paquetitos de repollo rellenos y Salsa Agridulce

A veces estas frente a un plato y sabes que la falta algo, entonces buscas en la despensa, sacas dos o tres cositas y haces una salsa. Así nació esta deliciosa salsa agridulce que usamos para acompañar unos saquitos de repollo que pedían a gritos un acompañamiento con sabor y personalidad como la tiene esta

Salsa agridulce

Para 1/4 litro de salsa (para seis porciones)

1/2 taza de anacardos/castañas de cajú
1/2 taza de agua
6 ciruelas pasas
1 cucharadita de cúrcuma
1 cucharadita de pimentón
1 cucharadita de sal
jugo de un limón

Mezclamos bien todo en la licuadora y reservamos para cuando queramos usarla. Para aliñar una ensalada, para servir con unos espárragos o con alcachofas, y como en este caso, para cubrir estos saquitos de repollo que hicimos de la siguiente manera

Relleno de quinoa

1 cucharadita de aceite de sésamo
2 cebollas pequeñas cortadas en brunoise (cubitos)
1/2 taza de quínoa bien lavada
1 taza de arvejas (guisantes) crudas
2 fondos crudos de alcachofas
1 cucharada de tomillo fresco
1 cucharada de orégano fresco o seco
sal y pimienta a gusto
1 taza de agua

Doramos la cebolla en el aceite de sésamo, agregamos los otros ingredientes, salpimentamos, cubrimos con el agua, tapamos y dejamos a fuego muy bajo por veinte minutos  o poco más, hasta que las verduras estén tiernas. Reservamos

Por otro lado vamos a "ablandar" las hojas de repollo. Escogiendo las más grandes y sin cortes o marcas. Las vamos a sumergir en una fuente con agua hirviendo que podamos llevar al horno fuerte (200), donde las dejaremos cinco minutos, hasta que estén blandas.

Armado de los paquetes

Ponemos dos cucharadas de relleno en el medio de una hoja de repollo y doblamos como si fuera un paquete. Cuando terminemos de hacer los paquetes los llevamos a cocción al vapor pro cinco minutos, teniendo en cuenta que ya todo está cocido, sólo se trata de suavizar un poco más las hojas de repollo.  Servimos acompañados de la salsa agridulce


domingo, 30 de octubre de 2016

Fainá/Farinata de garbanzos

Hay recetas que parece que a uno se le "resisten", que por más que intentas, no te quedan bien o simplemente hay que tirar bandejas enteras de pruebas a la basura. Esta ha sido mi historia con el "fainá", una masa deliciosa que aprendí a comer en el Río de la Plata, en toda pizzería o bar que se respete puedes pedirla, la acompañas de una cerveza y luego pides la pizza. Pero por fin se ha roto el hechizo! y he conseguido un fainá perfecto gracias a la receta del libro de Hugo Soca "Nuestros Recetas de Siempre" y ya probada y aprobada la puedo compartir con la seguridad de que esta vez sí que va a quedar a la perfección.

He usado una bandeja de 42 X 28 cms y 3 cms de alto

Ingredientes

2 1/2  tazas de harina de garbanzo
1/2 taza de harina de trigo
2 1/4 taza de agua
1 cucharada de sal
1 cucharadita de pimienta , de preferencia blanca
2 cucharadas de aceite

Preaparación

Mezclar todos los ingredientes y dejar reposar por dos horas. Calentar el horno a 220 grados C. Aceitar la asadera y llevarla al horno bien caliente por cinco minutos. Cuando el aceite esté bien caliente sacar la asadera con una manopla, revolver nuevamente la preparación y volcarla en la asadera cuidando que la preparación la cubra totalmente. Hornear por media hora o hasta que haya dorado bien.

lunes, 10 de octubre de 2016

Causa de cochayuyo

La "causa" es un plato de origen precolombino.  Una larga tradición gastronómica ha hecho de esta delicia un clásico de la cocina peruana.  Los peruanos que han emigrado a Chile nos han traído su deliciosa cocina y también sus productos, hoy en día podemos encontrar en cualquier super mercado gran variedad de vegetales congelados que hemos aprendido a usar en nuestras preparaciones.  Y por supuesto que también nos hemos atrevido a incorporar otros ingredientes, como en este caso en que he usado el "cochayuyo". El original, se hace con atún, y también se puede hacer con pollo, con carne de cangrejo, con camarones o langostinos.

Para un molde del tamaño de un pan rectangular (6 a 8 porciones)

4 papas amarillas (estas son papas peruanas, se compran congeladas, pero podemos usar cualquier otra papa)
jugo de un limón
1/2 taza de aceite vegetal
pasta de ají (guindilla)(*)
2 tazas de algas (cochayuyo cocido y picado fino)
1/2 cucharada de pebre (**)
2 paltas (aguacates) en láminas
2 huevos duros
1 taza de aceitunas negras

Esta preparación lleva dos partes: La "Masa" de papa y el relleno

La masa se hace hirviendo las papas en agua con sal por media hora. Estando calientes las molemos y luego dejamos enfriar y agregamos el aceite, limón y pasta de ají. (*) En vez de pasta de ají yo uso pasta de cúrcuma)

El relleno es básicamente el cochayuyo picado,  pebre y palta

(*) Pebre

Picamos una cebolla, un tomate pelado y un ramito de cilantro, cubrimos con aceite vegetal (no de olivas, que es muy fuerte) y sazonamos con cucharadita de comino, cucharadita de orégano y sal a gusto y un chorrito de vinagre de vino tinto.

Armamos la causa poniendo en el fondo del molde la mitad de la masa de papas que cubriremos con media taza de pebre y una capa de láminas de palta (aguacate)

Cubrimos con el resto de la masa de papas y llevamos al refrigerador cubierta con un peso para que el molde luego no se desarme. Al día siguiente desmoldamos y decoramos con huevo duro picado y aceitunas negras. Si queremos una versión vegana no pondremos huevo.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Ensalada primavera

Una gran ensalada, para cualquier época del año. La he bautizado "primavera" nada más por su alegre colorido. Aunque seguro es más fácil encontrar algunos productos en los meses de calor, no por eso nos vamos a privar de unas buenas ensaladas en invierno. En este caso más que una ensalada, la he servido como un plato principal por lo completa que es.

Necesitamos para dos porciones:

1 taza grande de alubias/porotos blancos cocidos
(podemos usar cualquier otro que nos guste)
1 palta /aguacate
2 tomates grandes
un puñado de hojas de cilantro
un puñado de hojas de albahaca
el zumo/jugo de un limón
2 a 3 cucharadas de aceite de oliva
sal a gusto

Primero vamos a cocinar nuestros porotos/alubias

Los dejamos en remojo en agua fría la noche anterior. Yo suelo hacer dos tazas de la legumbre y lo voy usando en diferentes preparaciones.  La mañana siguiente botamos el agua del remojo y ponemos agua limpia y cocinamos.

Si usamos una olla convencional se hierven 45 minutos los porotos/alubias. El agua debe sobrepasar a la legumbre por cuatro centímetro,  a fuego medio y  semi tapados. Si lo hacemos en olla a presión serán sólo 20 minutos. La cantidad de agua es sólo la necesaria para cubrirlos

Para las dos tazas de porotos pongo 3 dientes de ajo,  medio pimiento, media cebolla y un ramo de olores (apio, cilantro, perejil, orégano, lo que más te guste o tengas a mano). Una vez cocidos retiramos el ramo de olores y el agua, guardamos en tupper hasta por tres días en el refrigerados.

Armamos nuestra ensalada:

Lavamos todas nuestras verduras y luego
 cortamos los tomates en gajos (podemos pelarlos, si así nos gusta)
pelamos y cortamos la palta/aguacate en cubos
Cortamos el pimentón en cubitos
Picamos finamente la albahaca y el cilantro
mezclamos todo con las alubias/porotos y
sazonamos con limón, aceite, sal y pimienta

lunes, 24 de junio de 2013

Paté de hongos

No les voy a decir que este paté reemplaza a un buen paté de hígado o un rico tee wurst, pero les aseguro que si lo prueban se volverán tan adictos como yo, es muy fácil de hacer y se mantiene perfectamente en el refrigerador por muchos días, queda muy bien con unas tostadas, así como de relleno para preparaciones como crêpes, canelones o lasagnas veggies. 

Para unos 300 grs de paté 

1 taza de hongos secos 
8 hongos shitake (o 12 champignones grandes)
2 cebollas medianas
sal
orégano
pimienta
cilantro, un ramo pequeño
1 cucharada de ajo en polvo
1 cucharada de salsa de soya
1 copita de whisky
AOVE cantidad necesaria

Primero remojamos los hongos secos por lo menos media hora en agua hirviendo.
Picamos en brunoise los hongos remojados y estilados y las cebollas y los ponemos a dorar  en un poco de buen aceite de oliva, con fuego suave y revolviendo de vez en cuando con cuchara de madera, hasta que las cebollas tomen un bonito color dorado. Entonces agregamos el cilantro picado muy fino y todos los aliños: sal, ajo en polvo, pimienta, orégano, salsa de soja y whisky. Seguimos cocinando tres minutos más. 

Cuando la preparación haya enfriado la molemos bien con nuestro robot o picadora eléctrica y envasamos en frasco de cristal bien limpio, guardamos en el refrigerador.

BONUS TRACK: 

LASAGNA VEGGIE DE BERENJENAS para 6 porciones
3 berenjenas grandes 
1 taza del paté de hongos
1 taza de salsa de tomates casero
200 grs. de queso de fundir en láminas
100 ml. de crema/nata
Queso parmesano rallado a gusto

Cortar las berenjenas en láminas a lo largo y desaguar en agua con sal (1 litro  de agua y 3 cucharadas de sal) por una hora, esto es para quitarle el amargo. Luego sacar, enjuagar bien y secar con papel de cocina.
Precalentar el horno a 180 grados.
Disponer las láminas de berenjenas sobre una bandeja de horno aceitada y pincelar con más aceite (oliva u otro). Llevar a horno  a 180 grados por diez minutos y luego dar vuelta las láminas y dejar diez minutos más. 

Disponer en una fuente refractaria aceitada una capa de berenjenas, cubrir con paté de berenjenas y luego ir alternando capas de berenjenas, salsa de tomates, berenjenas, queso, berenjenas, finalmente volcar la crema y el queso rallado encima.

Llevar al horno que hemos mantenido a 180 por 10 minutos o hasta que veamos que el queso se ha derretido y dorado.