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miércoles, 23 de abril de 2014

Torta Belén


Ya les he contado de las obleas que me envió Belén de www.belenciaga.com. Sus recetas son todas buenísimas y probadas. Con este regalo que ella me ha hecho y siguiendo su receta, con algún tuneo y desastre de por medio, he armado esta torta/tarta para el cumpleaños de nuestra hija Tania. Hemos ido a Concepción (600 kms. al Sur de donde vivimos)  hasta donde me he llevado la caja con las obleas.  Belén: para que veas lo mucho que  han viajado y ¡todas han llegado intactas! Fue una hermosa celebración, organizada por el marido y los hijos de la festejada. Todo fue una sorpresa para ella, que no sospechó nunca lo que se "cocinaba"hasta el último momento.

Al día siguiente seguimos celebrando y allí es cuando apareció la torta/tarta de Belén, que tiene la gran ventaja de que no hay que hornear, como no estaba en mi cocina las cosas se podían complicar, como en efecto sucedió a la hora de hacer el crocante de nuez, pues no encontré una paila apropiada y usé un wok de los antiguos, me descuidé un segundo y se tostó de más !
En todo caso, se trata de una tarta que se hace muy rápido al no tener que hornear, sólo nos debemos procurar de un paquete de obleas, si en tu vecindad no existen, puedes usar un paquete de "mil hojas" para torta. ¡Hoy no queremos encender el horno!

Belén usó nutella, pero yo puse "manjar" (dulce de leche). La opción nutella será mi próxima prueba, creo que será tan exitosa como esta.

Ingredientes:

1 paquete de obleas, o bien:
10 a 12 láminas de mil hojas para torta
1 kg. de dulce de leche
el jugo /zumo de dos naranjas
1/2 kilo de nueces partidas
1/4 kilo azúcar moreno
150 grs. de mantequilla

Empezamos por "ablandar" el dulce de leche agregándole el jugo de naranjas, revolver bien.


Por otro lado preparamos el crocante de nuez, dorando las nueces con la mantequilla y luego incorporando el azúcar, poco rato, sólo para integrar los tres elementos y que se forme el crocante. En las fotos es evidente que lo quemé más de lo necesario, pero por suerte en el sabor nadie lo notó ¿o fueron muy educados? El  caso es que la torta "voló", sería por que les gustó!
Para armar la torta vamos poniendo una hoja de oblea o mil hojas en un plato de tarta y pintamos con dulce de leche con ayuda de un pincel de silicona, una capa delgada. Luego encimamos otra hoja  más manjar encima y seguimos haciendo lo mismo con cuatro hojas. En la próxima  además de cubrir la hoja con dulce de leche esparciremos crocante de nuez. Así hasta terminar con las hojas. Con el sobrante de dulce de leche cubrimos la torta y decoramos con algo sencillo, pues esta tarta tan dulce no aguanta mucho más.
Preparamos la torta con al menos un día de antelación para que se asiente y podamos cortar trozos muy delgados al servirla.



Y como broche de oro de este viaje y celebración, no puedo resistirme a subir esta foto del nieto que está haciendo sus primeros pasos en la cocina, Ari tiene 16 años, ya lleva más de dos trabajando en restaurants los fines de semana y su sueño es ser chef, estoy segura de que lo logrará, con el empeño que le pone, el amor por la cocina que ya siente, los planes que tiene, no podemos sino apoyarlo. Aquí sirviendo el cebiche para el cumple de su mami.

miércoles, 9 de abril de 2014

Arvejado de cordero


Este 15 celebramos el Día de la Comida Chilena. Como siempre BRBC: www.buscadorderecetasenblogschilenos.blogspot.com nos invita a celebrarlo con un plato típico de nuestro país.  

Me decidí por esta idea totalmente sencilla, como lo es un arvejado, que lo encontraremos preparado con distintas carnes, siendo el mas conocido el arvejado de pollo, siempre adornado con una buena dosis de arvejas (guisantes). 

No vamos a encontrar este plato en los grandes restaurantes, no: este es un plato de hacer en casa y por supuesto que sí lo encontraremos en las "picadas":

 ¿Qué es una picada? : Un sitio para comer que tiene que cumplir con tres condiciones: bueno, barato y secreto. En cuanto pierda una de ellas, dejará de ser una picada. Por supuesto que lo de "secreto" es relativo, digamos que a veces cuesta encontrar esos lugares, por que no hacen publicidad, ni mucho menos aparecen en Internet, se les conoce por "dato" de boca a boca. Son esos sitios donde siempre encontraremos un buen vino para acompañar un plato recio, nada rebuscado o novedoso, siempre se buscará en una picada, la abundancia, la tradición y el buen precio.

Este arvejado es especial para mi por que es de cordero, un ingrediente de mi infancia en la Patagonia. En esas frías soledades pocas verduras se pueden cultivar aun en los invernaderos, pero para este plato se recurría a las arvejas en lata. Las arvejas/guisantes congelados son igualmente buenas. La carne de cordero, junto con algunos pescados y centolla eran las carnes más comunes y baratas, estamos hablando de muchos años atrás, debo suponer que eso ha cambiado.

Para 3 porciones

6 costillitas o entrecot de cordero
2 cebollas
Aceite de oliva
1 zanahoria grande
3 tazas de arvejas congeladas
3 tazas de caldo de carne

Cortamos la cebolla en juliana/pluma y la doramos suavemente en un chorro de aceite de oliva, dejamos quince minutos a fuego muy suave, con tapa.

Agregamos la carne y la zanahoria cortada en láminas, cubrimos con el caldo y dejamos media hora más a fuego medio con la tapa medio abierta.

Finalmente incorporamos las arvejas congeladas, directo de la bolsa, tapamos la olla y dejamos 8 minutos más. 

Este plato se acompaña muy bien con un buen puré de papas, papas en cualquier otra presentación o arroz.