lunes, 2 de marzo de 2015

Crema o pasta de salmón

Algo muy facilito para sacarnos de apuro. ¡otra vez salmón! Es que Chile es un país productor de este maravilloso pescado, no podemos no aprovecharlo cuando lo tenemos tan a la mano. Ahora, si no te gusta el salmón, ya lo he dicho antes, puedes reemplazarlo por otro pescado de tu gusto. Más en este caso, que se trata de una pasta para poner sobre unas tostadas o galletas.

Tenemos invitados sorpresa o simplemente tenemos ganas de una cervecita con "un algo" al atardecer en la terraza, pues aquí va una solución rápida y simple.

Hay que decir que la salsa de soya será lo que va a darle el toque diferente a esta preparación. Yo he usado las siguientes cantidades:

300 gramos de salmón asado
150 gramos de mayonesa casera (receta más abajo)
150 gramos de queso crema
1 cucharada de salsa de soya

Ponemos todo en el vaso del robot de cocina y molemos totalmente hasta obtener una pasta fácil de esparcir. servimos adornado con alcaparras.

La mayonesa casera:

Creo que ya he puesto esta receta antes, pero no recuerdo dónde y no está etiquetada, así que aquí va mi receta, que he adoptado de Sumito Estéves, un tremendo chef venezolano.

Medio litro de mayonesa

2 yemas de huevo de gallina de toda confianza
1 cucharada de mostaza
1 cubito de hielo (pequeño)
1 cucharada de sal
el jugo de medio limón

Ponemos las yemas, la mostaza y el hielo en un bol de vidrio o acero inoxidable y con batidor de alambre batimos hasta ver que se ha disuelto el hielo. Comenzamos a agregar aceite de a gotas hasta ver que la mezcla toma cuerpo, es decir, que ha emulsionado, esto no tomará mucho tiempo. Ahora ya podemos empezar a agregar el resto del aceite en mayor cantidad sin temor a que se corte, siempre batiendo.  Esta mayonesa se debe guardar en el refrigerador por tres días.

Notas:  Lo que ha sobrado lo hemos usado para hacer unos sándwiches con lechuga y tomate.

martes, 24 de febrero de 2015

Panes suecos de Cuaresma

La vida nos  hace regalos inesperados y uno no puede sino ser agradecido cuando esto ocurre.  Hace un tiempo nos anunció visita desde Suecia una prima segunda de mi marido y la recibimos en nuestra casa por tres días, tiempo en el que no paramos de contarnos historias y compartir bellos momentos.  El abuelo materno de mi costillo era un sueco aventurero que llegó a Sudamérica por ahí por 1925,  formó una familia en Chile y nunca volvió a su país. Lil, que así se llama esta prima, es una mujer de casi ochenta años y por lo que pude ver, pretende viajar por lo que le queda de vida. Es una de esas personas que te llenan de optimismo y te inspiran a hacer cosas nuevas.  Como ella sabía de mi gusto por la cocina se dio el trabajo de buscar las recetas de su bisabuela y traducirlas.  Como verán, habrá mucho material para el "rescate" de recetas. También me trajo dos bellos libros de cocina de los cuales ya he comenzado a probar las recetas. 

Comenzaremos pues con estos panecillos de la temporada, toda una sorpresa el relleno de  mazapán y chantilly, no sé si alguien podrá resistirse. En casa en todo caso, han preferido la versión de los panes sin rellenos, así solitos son realmente buenos con el café o el desayuno.

Dice en el libro que estos panes se preparaban históricamente para el Martes de Carnaval, llamado "semla", el último día festivo antes de la Cuaresma. Pero que en el día de hoy, hasta los suecos no creyentes mantienen la costumbre de tomar estos deliciosos  panecillos durante la Cuaresma.

Receta     Rinde:16 panes de tamaño regular

100 gramos de mantequilla sin sal
300 ml. de leche
50 gramos de levadura fresca
1/2 cucharadita de sal
85 gramos de azúcar
500 gramos de harina blanca para repostería (y un poco más)
1 cucharadita de cardamomo en polvo o la ralladura de una naranja para dar sabor
1 huevo para pintar los panes

Derretimos la mantequilla y agregamos la leche fría, el conjunto debe estar a 37 grados C. (Esto es, tibia, pues si estuviera más caliente mataría la levadura, que está hecha de seres vivos).
Desmigamos el cubito de levadura en un bol grande y agregamos el cardamomo o la ralladura de naranja. Vamos agregando luego la mezcla de leche y levadura, revolviendo hasta que todo esté bien unido, luego ponemos la sal, el azúcar y finalmente la harina.

Trabajaremos la masa en una procesadora por unos quince minutos. (si no tenemos procesadora lo haremos sobre la mesa, a mano). En esta etapa veremos que si la masa es muy pegajosa tendremos que agregar pequeñas cantidades de harina, hasta obtener una textura que no se pegue a las manos.

Dejamos subir la masa por 40 minutos, alcanzará el doble de su tamaño.

En este momento encendemos el horno a 220 grados Celsius.

Ponemos ahora la masa sobre una superficie enharinada, la estiramos para formar un "chorizo" del cual cortaremos 16 porciones iguales. (si las pesamos es mejor, quedarán todas idénticas, ¡como debe ser!).  Formamos pelotitas con cada porción y las ponemos sobre la bandeja de horno enmantequillada,  o sobre hoja de silicona.

Pintamos con un huevo batido los panecillos y los llevamos al horno por 12 minutos, siempre a 220 grados. En cuanto vemos que comienzan a tomar un tono dorados los retiramos, en esto hay que tener cuidado, pues cada horno es diferente, ¡ya sabemos! y hay que estar atentos a que no se quemen.

Relleno y decorado

200 gramos de mazapán
100 ml.  de leche
la miga de los panes
300 ml. de chantilly
Azúcar for (azúcar glas)

Una vez que los panes estén fríos los cortamos por la mitad y sacamos la miga, que mezclaremos con el mazapán y la leche hasta obtener una pasta. Esto se puede hacer en una procesadora o simplemente con el tenedor.

Rellenamos los panes con esta pasta, ponemos un poco de chantilly en cada uno, tapamos y espolvoreamos con azúcar flor. Servir de inmediato.

Notas y comentarios:

La receta original es tal cual la he escrito aquí. Pero podemos hacer nuestras variaciones de acuerdo a nuestras posibilidades y gustos, no olviden esto en la cocina, no se trata sólo de copiar al pie de la letra, sino también de innovar y a veces hasta mejorar una receta.

Si tenemos máquina panadera podemos usar el programa de amasado y levado (1:30 hr.)

Podemos usar leche entera o descremada, no cambiará mayormente el resultado
No recomiendo cambiar la mantequilla por aceite, pues el sabor también cambiará.

Los panes podemos servirlos sin el relleno y están realmente muy buenos.
El relleno podemos variarlo a nuestro gusto, poniendo crema pastelera en vez de chantilly o mermelada en vez de mazapán.

Para la crema chantilly: podemos hacerla batiendo nosotros los 300 ml de crema para batir y agregando un poco de azúcar glas, para ello es importante que la crema esté muy fría , ojalá toda la noche en el refrigerador. Confieso que por una vez, he caído en la tentación de usar chantilly de esa que viene preparada, no tengo idea de cómo es, pues no ha he probado, pero nadie se quejó.