¿O debería decir soufflée? Es que ha resultado tan alto y liviano que ni yo misma me lo creo, ya que no he hecho más que batir un poco los huevos y agregar la nata y el salmón. Creo que el secreto está en hacerlos en pocillos individuales.
Este ha sido un plato a partir de lo que me ha quedado del día anterior, así que si no nos gusta el salmón, pues pongamos otro pescado que nos vaya mejor.
Para cuatro pocillos como el de la foto:
un filete de salmón asado de 200 gramos (u otro pescado)
4 huevos grandes de nuestra gallina favorita
200 ml de nata/crema
Sal y pimienta a gusto
Y ahora, así de fácil: Con un batidor de alambre batimos levemente los huevos, así no más, sin separar claras de yemas, ni nada. Desmenuzamos el pescado y lo incorporamos, finalmente sumamos también la nata/crema, batiendo un poco más. Salpimentamos y llenamos nuestros pocillos hasta 3/4 nada más, pues, como ven, van a subir. Llevamos al horno ya precalentado a 180 C por 25 a 30 minutos. Ya sabemos, cada horno es diferente, así que es bueno revisar a los 25 minutos si ya los vemos altos y bonitos, probamos con un tester o cuchillo o fideo, lo que tengamos a manos, si sale limpito es que ya están prontos nuestros budines.
Me he tardado en volver después del fin de año, pero es que aquí es pleno verano, he tenido visitas muy importantes y queridas, y bueno, no he tenido tiempo para blogs, sólo para disfrutar de la buena compañía de mi hija menor. ¡Pronto volveré a visitarlos!







