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lunes, 28 de noviembre de 2011

Cheesecake en frío, queso de yogurt, queso crema casero

Hoy vienen varias recetas en una. Este Cheesecake o Tarta de queso es un resumen de varias recetas desde la clásica de mi "biblia" de la repostería de Estados Unidos que es el Good Housekeeping hasta un librito muy útil que se llama "Sweet Nothings" con recetas livianas y deliciosas de Jill O'Connor,  donde aprendí a hacer  el queso de yogurt, algo tan simple como estilar el yogurt sobre un colador cubierto con una tela fina. Es mucho mejor hacerlo con yogurt casero, pero si no preparan el yogurt en casa, igual se puede hacer con el yogurt natural comercial, sólo hay que leer que no tenga gelatina  ni azúcar agregada. 
El queso de yogurt: se prepara, como ya dije, colando  yogurt natural por uno o dos días con una tela. Para 100 gramos de queso necesitarán 150 gramos de yogurt, para 300 gramos vamos a colar 450 gramos de yogurt. Se pone el colador sobre una fuente honda, se cubre el colador con una tela fina, -tendremos nuestra tela especial para usar en la cocina, un pedazo de lino fino es apropiado- y vertimos el yogurt sobre la tela, tapamos con un plato para protegerlo y lo llevamos a un lugar fresco y seguro (yo lo dejo dentro del horno, ¡apagado!), vamos controlando cada día que haya tomado consistencia espesa y el suero esté en la fuente, en ese momento envasamos en frasco de cristal muy limpio. Este queso de yogurt lo podemos guardar una semana en la heladera, por lo que no tenemos que hacerlo todo de una vez, podemos ir almacenando. 

Queso Crema: Este queso de yogurt podemos usarlo también para hacer el mejor  queso crema, agregándole sal y un chorro de crema de cocinar. Solo con sal y hierbas aromáticas es una estupenda opción para untar tostadas o hacer un dip, aquí puede jugar con su imaginación y gustos, agregando sabores y colores, a mi me encanta con sal de callampas secas, a falta de sal de trufas, no está nada de mal,o  con un poco de atún, con alcaparras, con anchoas o aceitunas, ustedes eligen.

Vamos a usar un molde de pyrex redondo de 25 cms. de diámetro. Lo he dejado dentro de la fuente, pero pueden usar un molde desmontable si quieren una presentación más linda. En ese caso no olviden poner papel enmantequillado en el fondo para desmoldar con facilidad.

Para la base

200 grs. de galletas Digestive Diet Nature, sin azúcares (pueden usar otras, tipo Soletilla, María, Vino)
150 gramos de mantequilla o margarina

Para la crema

300 gramos de queso de yogurt  (pueden usar queso crema común, tipo philadelfia u otro)
200 cc. de leche (entera o desnatada)
3 sobres de 7.5 grs. cada uno de gelatina sin sabor
4 cucharadas de endulzante en polvo (pueden poner 100 gramos de azúcar común, será mucho más sabroso)
ralladura de un limón ( o de naranja, o chorrito de extracto de vainilla)
dos huevos separadas las yemas de las claras
frutillas a gusto

Preparamos la base moliendo bien las galletas, las ponemos dentro de una bolsa plástica y pasamos por encima un uslero, botella, piedra de moler, ¡lo que tengan a mano!, hasta dejarlas convertidas en arena, que mezclaremos con la mantequilla sobre el fondo del molde, la extendemos con los dedos (recomiendo usar guantes quirúrgicos)  y llevamos a la heladera
Batimos las dos yemas con el azúcar con batidor de varillas. En una ollita-cazo ponemos la mitad de la  leche (100 cc) y disolvemos allí la gelatina, llevamos a calentar y agregamos las yemas, revolvemos siempre hasta que espese y vemos que sube la mezcla. Retiramos del fuego. 

En una fuente habremos mezclado bien el queso con los otros 100 cc. de leche y la ralladura de limón.  juntamos la mezcla caliente con el queso y dejamos descansar hasta que enfríe y salgan las burbujas (no lo hice y en la foto se nota),  batimos ahora las dos claras a nieves y las incorporamos con  movimientos envolventes.

Vertimos la crema sobre las base de galletas y vamos sumergiendo en ella todas las frutillas que queramos.

Llevamos a la heladera por seis horas por lo menos, antes de servir. Una vez cuajada y hasta el momento de servir conviene cubrir con papel plástico para que no se seque la tarta. Resiste bien en la heladera tres a cuatro días