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lunes, 28 de septiembre de 2015

Cheesecake en frío de mango y durazno sin azúcar

Hay tantas recetas de este cheesecake en la red que hasta dudé de publicarla, pero el resultado ha sido tan bueno, que decidí traerlo, por que pienso que a más de alguien le puede ser de utilidad, para variar en sabores y comer un dulce "sin tanta culpa".

No tiene azúcar, no lleva queso phily, no lleva harina, y a pesar de ello me animé  a llamarle "cheesecake" por su textura y aspecto. Los que esperen encontrar un cheesecake neoyorquino tienen que buscar en las etiquetas, que los hay también.

Necesitaremos un molde desmontable de 22 cms.
Batidora eléctrica

Tiempo: 12 horas para hacer el "queso de yogurt"
                 20 mins. para armar
                6 horas para cuajar

Ingredientes para la base

1 paquete de galletas tipo "digestive" de 210 gramos.
125 grs de mantequilla a temperatura ambiente

Ingredientes para el relleno

900 grs. de yogurt natural
3 claras de huevo grandes
1 lata de duraznos en cubitos light
1 paquete de gelatina light sabor mango

Lo primero que haremos será nuestro "queso de yogurt", lo que se consigue dejándolo escurrir toda la noche sobre un colador grande forrado con un lino, lo que pondremos sobre una fuente adecuada. Guardaremos tapado en lugar fresco, que puede ser el refrigerador. Durante este tiempo el yogurt liberará una buena cantidad de suero que podremos descartar o bien ocupar para otra preparación. Eliminado el suero del yogurt tendremos un queso muy suave.

Este queso dura tres días en el refrigerador si lo guardamos en un tuper bien cerrado. Así que podemos adelantar el trabajo y tener ya listo nuestro queso al momento de hacer el postre. Este queso salado es también muy bueno para untar, lo podemos sazonar a nuestro gusto con cebollines, hierbas aromáticas o especias.

Haremos la base moliendo muy bien las galletas y mezclando con la mantequilla, podemos poner las galletas en una bolsa plástica y pasar por encima un rodillo, o bien podemos usar la 1-2-3 u otro robot de cocina. Una vez obtenida una masa la estiramos con una paleta de silicona , o con las manos sobre el fondo del molde.

Llevamos al refrigerador mientras iremos haciendo el relleno: 

1.batiremos las claras hasta que estén duras. Reservamos
2. Hidrataremos la gelatina en agua fría, ponemos el polvo de gelatina en una taza y cubrimos con agua, veremos que se hace como una pasta. Luego agregaremos apenas un chorro de agua hirviendo mientras vamos mezclando hasta ver que está todo homogéneo.
3. Incorporamos el yogurt en las claras con una paleta de silicona o cuchara grande, vamos de a poco, envolviendo para que no se bajen las claras.
4. Por último agregamos la gelatina del mismo modo que hicimos con el queso de yogurt.

Montaje 

Sacamos el molde del refrigerador cubrimos las base con los duraznos bien escurridos y encima ponemos con suavidad el batido de queso de yogurt.

Llevamos al refrigerador por al menos seis horas.

Servimos solo, o con algún coulis de nuestro gusto.



martes, 2 de diciembre de 2014

Pan dulce integral (Pan de Pascua)

¡Y llegó diciembre! Casi sin darnos cuenta de lo rápido que pasó el año, ya estamos otra vez sacando los adornos navideños, y el olor a canela y mazapán invaden nuestras cocinas.

¿Quieren disfrutar de un delicioso pan dulce sin remordimientos? Pues aquí les traigo esta receta que he elaborado a partir de ingredientes integrales. ¿Qué quiere decir que sean integrales? Significa que se trata de productos completos, que no han sido procesados para blanquearlos (como sucede con la harina y el azúcar blancos) y por lo tanto vienen con todos los nutrientes de los que los ha dotado la naturaleza. Lo mejor de estos productos es que aparte de ser muy nutritivos también son de bajo índice glicémico, por lo que pueden ser consumidos por diabéticos y personas con insulino-resistencia (en este sentido hay que consultar siempre con un nutriólog@  de confianza).

El aspecto no será el de un "pannetone" o un "pan de pascua", pero les aseguro que su sabor los va a encantar.

Ingredientes para un molde rectangular de 30 cms.

1  kilo de zapallo camote (calabaza)
1/2 taza de aceite de oliva
200 gramos de harina de centeno (o harina integral)
1 cucharada de polvo de hornear (levadura química)
4 claras de huevo
4 cucharadas de miel de abejas
50 gramos de cranberries deshidratadas (pueden ser albaricoques)
100 gramos de frutos secos (nueces, avellanas, almendras, lo que más nos guste)
1 cucharada de canela en polvo
1 cucharada de clavos de olor en polvo

Cucharada= cuchara sopera
1/2 taza= 100 ml


Lo primero que haremos es asar el zapallo (calabaza), de modo que tendremos un producto sin agua añadida. Lavamos los trozos de zapallo y los asamos a 180 grados centígrados por una hora, o lo que sea necesario hasta que la carne del zapallo esté totalmente blanda. Dejamos enfriar, sacamos las cáscaras y hacemos un puré.

Si queremos apresurar el proceso de cocción del zapallo podemos envolver en papel metálico, pero yo prefiero no hacerlo para no contaminar con basura innecesaria. El exterior del zapallo endurecerá y podrá quemarse un poco, esa cáscara dura la podemos sacar.

Precalentamos el horno a 180 grados centígrados.

Batimos las claras sin que lleguen a estar a punto de nieve y le agregamos la miel.

Mezclamos bien polvos de hornear,  canela y clavos de olor con la harina de centeno.

Mezclamos con un batidor de alambre el puré de zapallo con el aceite, sumamos la harina de centeno y luego las claras batidas con ayuda de una paleta (lengua) de goma con movimientos envolventes. Finalmente incorporamos los cranberries y frutos secos sin batir.

Volcamos esta mezcla en el molde previamente aceitado. Horneamos por 1 hora a 180 grados.
Si introducimos un palillo o tester siempre va a salir como si la masa estuviera cruda, debido a la calabaza, así que cuando haya pasado una hora y vemos que la cubierta del pan está tostado ya debemos sacarlo del horno para que no se nos pase de cocción.