Estas galletitas son facilícimas de hacer, pero más fáciles aún son de comer, que no han durado ni un suspiro, con suerte pude hacer las fotos!
Para 36 galletitas
70 gramos de almendras laminada
70 gramos de pipocas de quínoa (puedes usar palomitas de maíz)
40 gramos de aceite de coco
60 grs. de budín de chía (dejar remojando la noche anterior dos cucharadas de chía en 1 vaso de leche de almendras)
+ 70 gramos de láminas de almendras o igual cantidad de otro relleno, como pasitas, coco, o alguna semilla
Trituramos en el robot los primeros tres ingredientes hasta obtener una harina fina. Agregamos en el robot el aceite de coco hasta que se note una masa homogénea. Entonces retiramos del vaso del robot y sobre la mesada incorporamos los otros 70 gramos de almendras u otro relleno. Formamos dos rollos de uno 6 cms. de diámetro y envolvemos en papel plástico.
Llevamos al refrigerador media hora y luego cortamos con cuchillo en ruedas de 1 cm. Llevamos al horno precalentado a 180 grados C por 10 minutos
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lunes, 21 de noviembre de 2016
sábado, 22 de octubre de 2016
Crema de quínoa con leche de coco
Tuve algo de temor al preparar este postre, pues no sabía cómo habría de reaccionar la leche de coco a la larga cocción, pero para mi sorpresa esto ha sido mucho más simple que cocinar con leche de vaca.
Para ocho porciones de la crema de quínoa
2 tazas de quínoa bien lavada
2 litros de leche de coco
1 taza de azúcar rubia
1 puñado de pasitas de uvas o cranberries, opcional
Para el montaje:
1 cucharada grande de dulce de leche por vasito
1 a 2 frutillas por vasito
perlas de azúcar
Ponemos a hervir suavemente por 40 minutos la leche de coco con la quínoa dentro. Al cabo de ese tiempo la quínoa estará bien tierna y parte de la leche se habrá evaporado. Agregamos entonces el azúcar moreno y las pasitas y el coco rallado y cocemos cinco minutos más. Dejamos enfriar completamente antes del
Montaje
Cortamos las frutillas bien lavadas en láminas delgadas. Dejamos secar sobre papel toalla. Y luego distruibimos en el fondo pegando a las paredes de cada vasito.
Luego rellenamos con la crema de quínoa con ayuda de una cuchara.
Ponemos el dulce de leche en una manga y distribuímos en cada vasito. Si no tenemos manga, lo haremos directamente con una cuchara.
Finalmente regamos con algunas perlas de azúcar del color que más nos guste. Yo he puesto unas perlas de quínoa bañadas en chocolate blanco que me ha traído una amiga de Bolivia, gracias Tania!
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viernes, 23 de octubre de 2015
Hamburguesas vegatarianas o veggie burgers
Aquí vengo nuevamente con esta controvertida alga, el cochayuyo. Las algas no son un producto que atraiga a los niños, y por alguna razón las madres chilenas insisten en dárselas a sus hijos. El cochayuyo mal cocido y peor preparado es un alimento del que querremos huir. El primer paso está en dejarlo hidratar bien y luego darle la cocción adecuada para que no parezca una goma, si logramos sortear esta primera etapa con éxito tendremos un ingrediente de textura suave, con sabor a mar, pero no tanto y de gran aporte nutritivo gracias a su importante contenido de yodo.
Pero,¿ dónde consigo cochayuyo ?se estarán preguntando algunos: y aquí viene lo bueno de esta receta:
Podemos usar cualquier legumbre cocida y tendremos hermosos burgers de garbanzos, lentejas, porotos o alubias.
Para 8 porciones
3 tazas de cochayuyo cocido (reemplazar por legumbre cocida con sal en igual cantidad)
1 taza de quínoa cocida
1 cebolla pequeña
1 huevo
1 cucharadita de orégano
1 cucharadita de eneldo
1 cucharadita de tomillo
1 cucharadita de sal marina
1/2 taza de harina integral
En cuanto a los aliños: Yo uso sólo hierbas frescas recién cortadas de mi huerta, si viven en departamento pueden tener todas las hierbas que quieran en macetas, ¡no me digan que una planta de eneldo no es una bonita decoración!. Podremos cambiar alguna hierba arómatica o quitar otra, eso es a gusto de cada cual, pero hay que ser cuidadoso a la hora de los reemplazos, aquí estamos hablando de hierbas aromáticas, no de curries o pimentones, una hierba aromática se puede cambiar sólo por otra hierba aromática.
Cortamos la cebolla en brunoise (cubitos) y la doramos en muy poco aceite a fuego bajo hasta que se hayan pochado, es decir, que se vea de color ámbar y esté blanda. Reservamos
.
El cochayuyo se dejará en remojo la noche anterior y en la mañana cambiaremos el agua y coceremos sin sal en la olla a presión por 8 minutos o en olla común por 30 minutos. Estilamos y cortamos en cubos pequeños. Si usamos las legumbres haremos lo mismo, cocinando con sal y algún ramito de olores (perejil, laurel, orégano) para dar más sabor. El tiempo de cocción de las legumbres varía mucho, pero en principio suelen ser 45 minutos en olla común y 20 en olla de presión, salvo las lentejas que son más rápidas, 30 y 15 minutos serán suficientes.
La quínoa la lavamos bien en un colador bajo el chorro de agua fría para quitar la "saponina", cuando el agua salga transparente estará pronta para la cocción. (Hay quínoas que ya vienen lavadas, el paquete debe indicarlo, de lo contrario es mejor lavarla para no obtener un producto amargo).
Cocinamos la quínoa 20 minutos en agua con sal y luego escurrimos y reservamos.
Armamos las hamburguesas mezclando todos los ingredientes y picando con la picadora hasta obtener una pasta maleable como esta:
Ahora agregamos la harina integral y mezclamos con las manos, si vemos que la masa es muy pegajosa podemos agregar más harina. Nos lavamos bien las manos y con ellas húmedas vamos armando las hamburguesas.
Finalmente calentamos la sartén con un chorrito apenas de aceite y doramos allí las hamburguesas y servimos enseguida con una buena ensalada o en pan con su acompañamiento de tomate, lechuga y salsas, como más nos guste.
Nota: Yo uso guantes quirúrgicos para esta y muchas preparaciones, nunca faltan en mi armario, con ellos mejoramos la higiene y protegemos nuestras manos de olores que a veces son difíciles de sacar. Sé que a algunos les parecen incómodos, pero es como todo, cuestión de acostumbrarse.
Pero,¿ dónde consigo cochayuyo ?se estarán preguntando algunos: y aquí viene lo bueno de esta receta:
Podemos usar cualquier legumbre cocida y tendremos hermosos burgers de garbanzos, lentejas, porotos o alubias.
Para 8 porciones
3 tazas de cochayuyo cocido (reemplazar por legumbre cocida con sal en igual cantidad)
1 taza de quínoa cocida
1 cebolla pequeña
1 huevo
1 cucharadita de orégano
1 cucharadita de eneldo
1 cucharadita de tomillo
1 cucharadita de sal marina
1/2 taza de harina integral
En cuanto a los aliños: Yo uso sólo hierbas frescas recién cortadas de mi huerta, si viven en departamento pueden tener todas las hierbas que quieran en macetas, ¡no me digan que una planta de eneldo no es una bonita decoración!. Podremos cambiar alguna hierba arómatica o quitar otra, eso es a gusto de cada cual, pero hay que ser cuidadoso a la hora de los reemplazos, aquí estamos hablando de hierbas aromáticas, no de curries o pimentones, una hierba aromática se puede cambiar sólo por otra hierba aromática.
Cortamos la cebolla en brunoise (cubitos) y la doramos en muy poco aceite a fuego bajo hasta que se hayan pochado, es decir, que se vea de color ámbar y esté blanda. Reservamos
.
El cochayuyo se dejará en remojo la noche anterior y en la mañana cambiaremos el agua y coceremos sin sal en la olla a presión por 8 minutos o en olla común por 30 minutos. Estilamos y cortamos en cubos pequeños. Si usamos las legumbres haremos lo mismo, cocinando con sal y algún ramito de olores (perejil, laurel, orégano) para dar más sabor. El tiempo de cocción de las legumbres varía mucho, pero en principio suelen ser 45 minutos en olla común y 20 en olla de presión, salvo las lentejas que son más rápidas, 30 y 15 minutos serán suficientes.
La quínoa la lavamos bien en un colador bajo el chorro de agua fría para quitar la "saponina", cuando el agua salga transparente estará pronta para la cocción. (Hay quínoas que ya vienen lavadas, el paquete debe indicarlo, de lo contrario es mejor lavarla para no obtener un producto amargo).
Cocinamos la quínoa 20 minutos en agua con sal y luego escurrimos y reservamos.
Armamos las hamburguesas mezclando todos los ingredientes y picando con la picadora hasta obtener una pasta maleable como esta:
Ahora agregamos la harina integral y mezclamos con las manos, si vemos que la masa es muy pegajosa podemos agregar más harina. Nos lavamos bien las manos y con ellas húmedas vamos armando las hamburguesas.
Finalmente calentamos la sartén con un chorrito apenas de aceite y doramos allí las hamburguesas y servimos enseguida con una buena ensalada o en pan con su acompañamiento de tomate, lechuga y salsas, como más nos guste.
Nota: Yo uso guantes quirúrgicos para esta y muchas preparaciones, nunca faltan en mi armario, con ellos mejoramos la higiene y protegemos nuestras manos de olores que a veces son difíciles de sacar. Sé que a algunos les parecen incómodos, pero es como todo, cuestión de acostumbrarse.
lunes, 6 de octubre de 2014
Filetes de pescado a la cúrcuma
Vamos hoy con una rica receta de pescado. La cúrcuma será un elemento que iré incorporando a muchos platos, pues parece ser que tiene grandes propiedades curativas y la verdad, me parece una especie terriblemente sabrosa. Si les interesa saber más vean en Facebook la página "Cúrcuma Medicinal".
Para 4 filetes de buen pescado (yo he usado reineta, que es un pescado muy similar al lenguado, pero eso va en lo que más nos guste o que tenga nuestro pescadero). Neesitamos:
El jugo de 2 limones
1 cucharada de cúrcuma en polvo
1 cucharadita de sal
1 cucharada de pimentón
1 vasito de vino blanco
Pondremos nuestros filetes limpios en una fuente con todos los ingredientes anteriores, y dejamos tapados por un par de horas o desde la noche anterior en la heladera.
Al momento de prepararlos calentamos muy bien una plancha, grille, churrasquera o sartén la que pintaremos con algo de aceite de oliva. Secamos el pescado con toalla de papel cocina y luego ponemos allí los filetes a dorar cuatro minutos por lado. ¡listos para servir!
Acompañamos de quínoa
1/3 de taza de quínoa por comensal.
Igual cantidad de caldo que de quínoa
un poco de aceite de oliva
sal y cúrcuma a gusto
Seguimos entonces con la cúrcuma, que me encanta cómo le queda a tantas cosas!!
Doramos la quínoa en una cacerola, agregamos el caldo (frío o caliente), la cúrcuma y sal a gusto, teniendo en cuenta que si el caldo ya tiene sal quizás no sea necesario poner más. Dejamos hervir a fuego muy suave en la cacerola tapada por veinte minutos. Destapamos y con el fuego apagado esperamos cinco minutos más antes de servir.
Ensalada de colores
Algo que nunca falta en nuestra mesa: los vegetales crudos, mientras más vegetales crudos consumamos mejor, lo ideal es que nuestra ingesta diaria sea de un 70% de vegetales crudos y sólo un 30% de otros alimentos cocidos, para así tener los nutrientes completos que con la cocción ser van perdiendo.
Para cuatro personas
2 zanahorias ralladas
2 tomates cortados en gajos
1 palta/aguacate en cubos
cilantro o perejil picado para adornar
jugo de un limón
chorro de buen aceite de oliva virgen
sal marina molida: 1 cucharadita
Juntar los vegetales en la fuente en la que se van a servir, y sazonar con la sal, limón y aceite.
Si ustede quiere o puede, tiene otras opciones como mayonesa, vinagreta con aceto balsámico o salsas de otro tipo. Esta ensalada queda muy buena con un aliño de yogurt:
Aliño de yogurt
1 vasito de yogurt sin sabor ni edulcorantes
1/2 vasito de leche
ramito de ciboulette picado finito
cucharadita de sal
Mezclar todo muy bien y servir sobre la ensalada.
Espero les guste esta receta, mi nueva manera de comer, que puede cualquiera beneficiarse de estos platos. Si usted es insulino-resistente puede comerlos sin problemas, pero no deje de consultar con su nutricionista y lo más importante: la actividad física, ninguna dieta dará buenos resultados si no la acompañamos de ella y en el caso de los insulinos-resistentes es más importante todavía!
Para 4 filetes de buen pescado (yo he usado reineta, que es un pescado muy similar al lenguado, pero eso va en lo que más nos guste o que tenga nuestro pescadero). Neesitamos:
El jugo de 2 limones
1 cucharada de cúrcuma en polvo
1 cucharadita de sal
1 cucharada de pimentón
1 vasito de vino blanco
Pondremos nuestros filetes limpios en una fuente con todos los ingredientes anteriores, y dejamos tapados por un par de horas o desde la noche anterior en la heladera.
Al momento de prepararlos calentamos muy bien una plancha, grille, churrasquera o sartén la que pintaremos con algo de aceite de oliva. Secamos el pescado con toalla de papel cocina y luego ponemos allí los filetes a dorar cuatro minutos por lado. ¡listos para servir!
Acompañamos de quínoa
1/3 de taza de quínoa por comensal.
Igual cantidad de caldo que de quínoa
un poco de aceite de oliva
sal y cúrcuma a gusto
Seguimos entonces con la cúrcuma, que me encanta cómo le queda a tantas cosas!!
Doramos la quínoa en una cacerola, agregamos el caldo (frío o caliente), la cúrcuma y sal a gusto, teniendo en cuenta que si el caldo ya tiene sal quizás no sea necesario poner más. Dejamos hervir a fuego muy suave en la cacerola tapada por veinte minutos. Destapamos y con el fuego apagado esperamos cinco minutos más antes de servir.
Ensalada de colores
Algo que nunca falta en nuestra mesa: los vegetales crudos, mientras más vegetales crudos consumamos mejor, lo ideal es que nuestra ingesta diaria sea de un 70% de vegetales crudos y sólo un 30% de otros alimentos cocidos, para así tener los nutrientes completos que con la cocción ser van perdiendo.
Para cuatro personas
2 zanahorias ralladas
2 tomates cortados en gajos
1 palta/aguacate en cubos
cilantro o perejil picado para adornar
jugo de un limón
chorro de buen aceite de oliva virgen
sal marina molida: 1 cucharadita
Juntar los vegetales en la fuente en la que se van a servir, y sazonar con la sal, limón y aceite.
Si ustede quiere o puede, tiene otras opciones como mayonesa, vinagreta con aceto balsámico o salsas de otro tipo. Esta ensalada queda muy buena con un aliño de yogurt:
Aliño de yogurt
1 vasito de yogurt sin sabor ni edulcorantes
1/2 vasito de leche
ramito de ciboulette picado finito
cucharadita de sal
Mezclar todo muy bien y servir sobre la ensalada.
Espero les guste esta receta, mi nueva manera de comer, que puede cualquiera beneficiarse de estos platos. Si usted es insulino-resistente puede comerlos sin problemas, pero no deje de consultar con su nutricionista y lo más importante: la actividad física, ninguna dieta dará buenos resultados si no la acompañamos de ella y en el caso de los insulinos-resistentes es más importante todavía!
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viernes, 25 de enero de 2013
Repollo relleno
Buscando como innovar con los repollos de la huerta di con esta receta, otra vez más en el libro de Good Housekeeping, debo confesar, uno de mis favoritos en la ya larga lista de mi biblioteca gastronómica, por más que lleguen nuevos títulos, siempre vuelvo a este viejo libro que me acompaña más de veinte años. Es la primera vez que probamos esta receta y vamos a repetir, los rellenos pueden ser infinitos, todo de acuerdo a lo que sean nuestras posibilidades y preferencias.
1 repollo mediano
1 cebolla
1 ramito de olores (bouquet garni)
1 litro de puré de tomates
1 litro de caldo
1 taza de carne de soja hidratada (la receta dice 250 grs. de carne de res)
1 taza de quínoa cocida (o arroz)
Primero limpiamos el repollo y reservamos dos hojas de afuera para taparlo. Ahuecamos con un buen cuchillo. Este proceso puede parece complicado, pero no lo es, simplemente van cortando al comienzo con cortes largos y luego al fondo ya con cortes más pequeños, como picando el repollo, como está crudo es suficientemente firme para que no se rompa el fondo.
Por otra parte ya tendremos nuestra quínoa o arroz cocido, de la manera que siempre hacemos. Yo pongo un poco de aceite en la olla, dorando allí dos o tres dientes de ajo, un poco zanahoria rallada, pedacitos de pimiento morrón y cebolla picada fina, agrego el arroz o quínoa y cubro con el doble de cantidad de agua. Cocino a fuego suave hasta que evapore el agua, app. 20 minutos. Recuerden, siempre la quínoa bien lavada para que no resulte amarga.
Picamos la cebolla y doramos en buen aceite, agregamos la carne de soja (u otra), y una taza del corazón del repollo que hemos sacado, bien picado, sazonamos con sal y pimienta y seguimos cocinando a fuego suave hasta que se cocine bien la carne. Mezclamos con la quínoa.
En una olla grande calentamos el puré de tomates con el caldo y el ramito de olores, sazonamos si es necesario con sal y pimienta.
Rellenamos nuestro repollo, lo tapamos con las hojas reservadas y atamos bien con hilo de cocina. Introducimos en la olla con el tomate y dejamos hervir a fuego muy bajo con la olla tapada por una hora. Dejamos descansar diez minutos y servimos. cortado en cuartos bañados en la salsa de tomates que se habrá reducido bastante. Lo que sobre lo reservamos para otra receta.
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jueves, 15 de marzo de 2012
Guiso de Quinoa y zapallo (calabaza)
Una nueva receta con quinoa, este ingrediente que se acopla tan bien con tantas cosas, en este caso una sencilla preparación con mucha cebolla y zapallo/calabaza. Lo podemos acompañar con una carne asada, como en la foto o con una ensalada de nuestro gusto, mejor aún.
¿Por qué debemos comer quínoa? La quínoa contiene mucha proteína, más del 50% que otros cereales, y se trata de una proteína casi completa, uno de los pocos vegetales que ofrece esta ventaja, de gran importancia para los que tienen una alimentación vegetariana. La quínoa también es rica en hierro, potasio, riboflavina y varias vitaminas del complejo B.
Por último, el índice glicémico de la quínoa es muy bajo, de 35. Una alimentación de bajo índice glicémico puede ayudarnos a controlar el peso, la glucosa en la sangre, así como evitar los ataques de ansiedad. (El Indice glicémico indica la capacidad que tiene un alimento de subir el azúcar en la sangre, se mide en una escala de de 0 a 100, siendo de 100 un alimento con una capacidad tan alta de subir el azúcar en la sangre como la glucosa)
Para 8- 10 porciones
2 cebollas grandes cortadas en juliana
750 grs. de zapallo en cubos
1 taza de quinoa lavada
1 cucharada de orégano
1 cucharada de sal
1 litro de caldo
Cortamos y freímos las cebollas
Cortamos nuestro zapallo
Seguimos dorando la cebolla y agregamos el orégano
Juntamos cebollas y zapallo
Finalmente agregamos la taza de quínoa , cubrimos con el caldo y dejamos reducir veinte minutos
lunes, 7 de noviembre de 2011
ZAPALLITOS CON QUINOA Y CARNE DE SOJA
UNA RECETA PARA RUTH Y JOSE
Los zapallitos o calabacines rellenos son un recurso muy usado por las madres para hacer comer verduras a los niños. Recuerdo haber comido algunos realmente malos en mi infancia, con carne picada de dudosa calidad, arroces desabridos, los zapallos quedaban medio crudos, con lo cual uno tendía a "hacer como que comía" el zapallito, pero lo que hacía era despedazarlos y repartirlo por el plato. Esta receta es producto de un búsqueda hasta llegar a hacer un plato liviano, sabroso y aceptable para todos.Por la iniciativa de www.lasrecetasdetriana.blogspot.com me sumo aquí también a la búsqueda angustiada que hacen hoy los padres de Ruth y José, junto a ellos todos los españoles y también todos los seres humanos que no hemos perdido la sensibilidad frente al dolor de cualquier familia en cualquier punto del mundo que sufre la desaparición de uno de sus miembros. Ruego por que aparezcan sanos y salvos.
Para cuatro porciones
4 zapallitos - calabacines del tipo que tengan
2 litros de buen caldo (si no tiene, hágalo con agua)
2 tazas de carne de soja
1 cebolla picada fina en cubitos
1/2 taza de callampas (setas) secas (¡un puñadito!)
1/2 taza de tomates secos (¡otro puñadito1)
1 taza de quínoa
1 ramo de cilantro
1 cucharada de orégano
1/2 cucharada de pimentón
sal y pimienta
100 gramos de queso rallado
Primero vamos a lavar bien nuestros zapallitos y los pondremos a cocer en el caldo o agua por media hora. Si el líquido no cubre los zapallitos, habrá que darlos vuelta a mitad de cocción. No deben desarmarse, pero sí estar tiernos. Los retiramos del líquido y escurrimos, enfriamos y retiramos el centro con ayuda de un cuchillo y luego una cuchara haciendo un hueco lo más grande posible sin romperlos.
En la misma agua en la que cocimos los zapallitos vamos a agregar el ramo de cilantro y vamos a cocinar la quínoa, recordemos que si no dice lo contrario el envase, hay que lavar en abundante agua fría la quínoa para quitar la saponina, para que no nos resulte amarga. Hervimos veinte minutos y luego la escurrimos en un colador.
La carne de soja que yo consigo es con esta forma, es especial para hacer guisos, pero sirve para todo. No sé si es la textura o la preparación, pero hasta ahora los carnívoros no se han dado cuenta de que no es carne!
Vamos a remojar media hora la carne de soja, los tomates y callampas secas. Hay niños que no soportan las callampas secas, si tienen uno de esos, pues, no las pongan. Vamos a escurrir luego los tres ingredientes y los picamos levemente con ayuda de nuestra picadora favorita, así:
Si usan una carne de soja más fina, no será necesario picarla, sólo picaremos los tomates y callampas.
Ahora vamos a pochar la cebolla en un poco de aceite de oliva, agregamos el picadillo y los olores: orégano y pimentón, más sal y pimienta a nuestro gusto, finalmente la quínoa bien escurrida, con el cilantro, que se va a desintegrar en la cocción final.
Revolvemos bien y rellenamos los zapallitos que ya estarán en una fuente aceitada para ir al horno. Cubrimos con queso rallado y sólo llevamos al horno para gratinar unos diez minutos a 220ºC con función gratinado si nuestro horno la tiene.
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