Un bizcochuelo cien por ciento triunfador, rescatado del cuaderno de recetas de mi madre. Bañado en crema y relleno con las primeras frutillas de la temporada.
Las cantidades de mi mamá son poco precisas, como eran antes las recetas. Las he convertido para los apegados a la balanza, si no tienes balanza saldrá igualmente bueno con cucharadas y tazas.
Para el bizcochuelo, en molde de 25 cms. de diámetro
(yo he usado dos moldes de 22 cms.)
8 huevos medianos, de gallina feliz eso sí!
1 1/3 taza de azúcar granulado....................280 grs.
6 cucharadas rasas de harina cernida............80 grs.
1 1/3 taza de maizena..................................130 grs.
1 cucharadita de polvos de hornear
Primero hacemos un almíbar suave con los 280 grs. de azúcar, poniendo en una ollita y cubriendo apenas de agua. Cuando empieza a hervir contar cuatro minutos.
Separamos las claras de las yemas.
Vamos montando las claras, con una pizca de sal, cuando están bien firmes empezamos a agregar de a cucharadas el almíbar, seguimos batiendo hasta que haya enfriado la mezcla. Entonces agregamos los ingredientes secos, harina, maizena y polvos de hornear. Esto último con cuidado, ya no con la batidora, sino con una cuchara grande, con movimientos envolventes para que no se bajen la claras, finalmente agregamos las yemas.
Ponemos el batido en el molde previamente aceitado o enmantequillado. Llevamos al horno a 180 C por 40 minutos.
Una vez que esté frío rellenamos a nuestro gusto. Cortamos el bizcochuelo a la mitad si lo hemos hecho en un solo molde, si usamos dos, no será necesario. Bañamos cada placa de bizcochuelo con agua azucarada y aromatizada con vainilla si es para niños y con licor si es para adultos.
A pedido de la cumpleañera, nuestra nieta Umai, que cumplía once añitos pusimos mucha crema batida y 750 grs. de frutillas cortadas en láminas. No alcancé a tomar fotos del corte, ya saben, eso suele suceder en las celebraciones. Pero el comentario más escuchado fue ¡qué rico el bizcochuelo!.
