El "cola de mono" es el trago que tomamos en Chile para las Fiestas de Fin de Año. Es una adaptación del "eggnog" y otras tantos inventos similares. Creo que se disfrutaría más en una día de mucho frío con nieve cayendo afuera, pero los chilenos nos hemos acostumbrado a brindar con esta espirituosa bebida que no puede faltar en ninguna celebración navideña.
Aquí les dejo la receta del Cola de Mono de mi mamá. Hay otros mejores y otros no tanto, pero este tiene el sabor inigualable de las irrepetibles Navidades con mis padres. Ya no están conmigo físicamente, pero en estos días su presencia se hace casi tangible. Anoten:
Por cada litro de leche:
1 taza de azúcar común
1 rama de canela
1/2 vara de vainilla
6 clavos de olor
2 cucharadas de café instantáneo
1 taza de aguardiente de Doñihue
1/3 de cognac "tré palitó", es decir, cualquier coñac
que tengan a mano.
Hervir la leche con el azúcar y los "olores" (canela, vainilla y clavos de olor). Cuando suelte el hervor bajar el fuego y dejar hervir diez minutos. Retirar la olla del fuego y dejar reposar ocho horas. (Conviene hacerlo en la noche para terminarlo en la mañana).
Pasadas las ocho horas agregar el café instantáneo y los licores, revolver para incorporar bien todos los ingredientes. Colar para retirar los palos de los olores y la nata que pueda quedar. Embotellar en botellas previamente bien lavadas y secadas y refrigerar. Servir bien HELADO.
El cola de mono puede durar una semana en el refrigerador (si no se lo toman todo antes!)
