A veces estas frente a un plato y sabes que la falta algo, entonces buscas en la despensa, sacas dos o tres cositas y haces una salsa. Así nació esta deliciosa salsa agridulce que usamos para acompañar unos saquitos de repollo que pedían a gritos un acompañamiento con sabor y personalidad como la tiene esta
Salsa agridulce
Para 1/4 litro de salsa (para seis porciones)
1/2 taza de anacardos/castañas de cajú
1/2 taza de agua
6 ciruelas pasas
1 cucharadita de cúrcuma
1 cucharadita de pimentón
1 cucharadita de sal
jugo de un limón
Mezclamos bien todo en la licuadora y reservamos para cuando queramos usarla. Para aliñar una ensalada, para servir con unos espárragos o con alcachofas, y como en este caso, para cubrir estos saquitos de repollo que hicimos de la siguiente manera
Relleno de quinoa
1 cucharadita de aceite de sésamo
2 cebollas pequeñas cortadas en brunoise (cubitos)
1/2 taza de quínoa bien lavada
1 taza de arvejas (guisantes) crudas
2 fondos crudos de alcachofas
1 cucharada de tomillo fresco
1 cucharada de orégano fresco o seco
sal y pimienta a gusto
1 taza de agua
Doramos la cebolla en el aceite de sésamo, agregamos los otros ingredientes, salpimentamos, cubrimos con el agua, tapamos y dejamos a fuego muy bajo por veinte minutos o poco más, hasta que las verduras estén tiernas. Reservamos
Por otro lado vamos a "ablandar" las hojas de repollo. Escogiendo las más grandes y sin cortes o marcas. Las vamos a sumergir en una fuente con agua hirviendo que podamos llevar al horno fuerte (200), donde las dejaremos cinco minutos, hasta que estén blandas.
Armado de los paquetes
Ponemos dos cucharadas de relleno en el medio de una hoja de repollo y doblamos como si fuera un paquete. Cuando terminemos de hacer los paquetes los llevamos a cocción al vapor pro cinco minutos, teniendo en cuenta que ya todo está cocido, sólo se trata de suavizar un poco más las hojas de repollo. Servimos acompañados de la salsa agridulce
Mostrando entradas con la etiqueta comida vegetariana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comida vegetariana. Mostrar todas las entradas
sábado, 26 de noviembre de 2016
lunes, 7 de noviembre de 2016
Espárragos "nevados" con sambayón de coco y alcaparras
Por que a los platos los podemos bautizar a gusto, aunque la receta la he tomado de un gran chef, como es Yannick Alléno. El los llama "Asperges vertes fleurés de câpres et noix de coco rôtie, sabayon monté sur un jus d'orange maltaise". O sea, que no sólo he cambiado el nombre, sino que la receta, pero les digo que quedan muy buenos, que el sambayón de coco y naranja es una maravilla y si le ponen azúcar supongo que para un postre también nos sirve, ya lo haremos algún día!
Para los espárragos: Simplemente hervirlos diez minutos en agua con sal. Lo ideal es tener una cacerola alta de modo que sólo pongamos los espárragos de pie y así sólo la mitad de abajo, que es la más dura se cocine directamente con el agua y las "flores" sólo se cuezan al vapor y queden al dente. Luego las escurrimos y reservamos sobre papel toalla.
Preparamos el sambayón con dos yemas de huevo y 50 ml de leche de coco y el jugo de media naranja:
En una ollita calentamos las yemas, batiendo siempre con batidor de alambre y vamos agregando de a poco la leche de coco de modo que se forma como una mayonesa, este proceso toma tiempo aprenderlo, no se desanimen si a la primera no resulta. Finalmente agregamos el jugo de naranja y salpimentamos y montamos el plato regando los espárragos con la salsa un poco de coco rallado y unas alcaparras.
Para los espárragos: Simplemente hervirlos diez minutos en agua con sal. Lo ideal es tener una cacerola alta de modo que sólo pongamos los espárragos de pie y así sólo la mitad de abajo, que es la más dura se cocine directamente con el agua y las "flores" sólo se cuezan al vapor y queden al dente. Luego las escurrimos y reservamos sobre papel toalla.
Preparamos el sambayón con dos yemas de huevo y 50 ml de leche de coco y el jugo de media naranja:
En una ollita calentamos las yemas, batiendo siempre con batidor de alambre y vamos agregando de a poco la leche de coco de modo que se forma como una mayonesa, este proceso toma tiempo aprenderlo, no se desanimen si a la primera no resulta. Finalmente agregamos el jugo de naranja y salpimentamos y montamos el plato regando los espárragos con la salsa un poco de coco rallado y unas alcaparras.
Etiquetas:
comida vegetariana,
espárragos,
sambayón,
sambayón de coco.
domingo, 30 de octubre de 2016
Fainá/Farinata de garbanzos
Hay recetas que parece que a uno se le "resisten", que por más que intentas, no te quedan bien o simplemente hay que tirar bandejas enteras de pruebas a la basura. Esta ha sido mi historia con el "fainá", una masa deliciosa que aprendí a comer en el Río de la Plata, en toda pizzería o bar que se respete puedes pedirla, la acompañas de una cerveza y luego pides la pizza. Pero por fin se ha roto el hechizo! y he conseguido un fainá perfecto gracias a la receta del libro de Hugo Soca "Nuestros Recetas de Siempre" y ya probada y aprobada la puedo compartir con la seguridad de que esta vez sí que va a quedar a la perfección.
He usado una bandeja de 42 X 28 cms y 3 cms de alto
Ingredientes
2 1/2 tazas de harina de garbanzo
1/2 taza de harina de trigo
2 1/4 taza de agua
1 cucharada de sal
1 cucharadita de pimienta , de preferencia blanca
2 cucharadas de aceite
Preaparación
Mezclar todos los ingredientes y dejar reposar por dos horas. Calentar el horno a 220 grados C. Aceitar la asadera y llevarla al horno bien caliente por cinco minutos. Cuando el aceite esté bien caliente sacar la asadera con una manopla, revolver nuevamente la preparación y volcarla en la asadera cuidando que la preparación la cubra totalmente. Hornear por media hora o hasta que haya dorado bien.
He usado una bandeja de 42 X 28 cms y 3 cms de alto
Ingredientes
2 1/2 tazas de harina de garbanzo
1/2 taza de harina de trigo
2 1/4 taza de agua
1 cucharada de sal
1 cucharadita de pimienta , de preferencia blanca
2 cucharadas de aceite
Preaparación
Mezclar todos los ingredientes y dejar reposar por dos horas. Calentar el horno a 220 grados C. Aceitar la asadera y llevarla al horno bien caliente por cinco minutos. Cuando el aceite esté bien caliente sacar la asadera con una manopla, revolver nuevamente la preparación y volcarla en la asadera cuidando que la preparación la cubra totalmente. Hornear por media hora o hasta que haya dorado bien.
Etiquetas:
comida vegana,
comida vegetariana,
garbanzos,
harina de garbanzos
lunes, 10 de octubre de 2016
Causa de cochayuyo
La "causa" es un plato de origen precolombino. Una larga tradición gastronómica ha hecho de esta delicia un clásico de la cocina peruana. Los peruanos que han emigrado a Chile nos han traído su deliciosa cocina y también sus productos, hoy en día podemos encontrar en cualquier super mercado gran variedad de vegetales congelados que hemos aprendido a usar en nuestras preparaciones. Y por supuesto que también nos hemos atrevido a incorporar otros ingredientes, como en este caso en que he usado el "cochayuyo". El original, se hace con atún, y también se puede hacer con pollo, con carne de cangrejo, con camarones o langostinos.
Para un molde del tamaño de un pan rectangular (6 a 8 porciones)
4 papas amarillas (estas son papas peruanas, se compran congeladas, pero podemos usar cualquier otra papa)
jugo de un limón
1/2 taza de aceite vegetal
pasta de ají (guindilla)(*)
2 tazas de algas (cochayuyo cocido y picado fino)
1/2 cucharada de pebre (**)
2 paltas (aguacates) en láminas
2 huevos duros
1 taza de aceitunas negras
Esta preparación lleva dos partes: La "Masa" de papa y el relleno
La masa se hace hirviendo las papas en agua con sal por media hora. Estando calientes las molemos y luego dejamos enfriar y agregamos el aceite, limón y pasta de ají. (*) En vez de pasta de ají yo uso pasta de cúrcuma)
El relleno es básicamente el cochayuyo picado, pebre y palta
(*) Pebre
Picamos una cebolla, un tomate pelado y un ramito de cilantro, cubrimos con aceite vegetal (no de olivas, que es muy fuerte) y sazonamos con cucharadita de comino, cucharadita de orégano y sal a gusto y un chorrito de vinagre de vino tinto.
Armamos la causa poniendo en el fondo del molde la mitad de la masa de papas que cubriremos con media taza de pebre y una capa de láminas de palta (aguacate)
Cubrimos con el resto de la masa de papas y llevamos al refrigerador cubierta con un peso para que el molde luego no se desarme. Al día siguiente desmoldamos y decoramos con huevo duro picado y aceitunas negras. Si queremos una versión vegana no pondremos huevo.
Para un molde del tamaño de un pan rectangular (6 a 8 porciones)
4 papas amarillas (estas son papas peruanas, se compran congeladas, pero podemos usar cualquier otra papa)
jugo de un limón
1/2 taza de aceite vegetal
pasta de ají (guindilla)(*)
2 tazas de algas (cochayuyo cocido y picado fino)
1/2 cucharada de pebre (**)
2 paltas (aguacates) en láminas
2 huevos duros
1 taza de aceitunas negras
Esta preparación lleva dos partes: La "Masa" de papa y el relleno
La masa se hace hirviendo las papas en agua con sal por media hora. Estando calientes las molemos y luego dejamos enfriar y agregamos el aceite, limón y pasta de ají. (*) En vez de pasta de ají yo uso pasta de cúrcuma)
El relleno es básicamente el cochayuyo picado, pebre y palta
(*) Pebre
Picamos una cebolla, un tomate pelado y un ramito de cilantro, cubrimos con aceite vegetal (no de olivas, que es muy fuerte) y sazonamos con cucharadita de comino, cucharadita de orégano y sal a gusto y un chorrito de vinagre de vino tinto.
Armamos la causa poniendo en el fondo del molde la mitad de la masa de papas que cubriremos con media taza de pebre y una capa de láminas de palta (aguacate)
Cubrimos con el resto de la masa de papas y llevamos al refrigerador cubierta con un peso para que el molde luego no se desarme. Al día siguiente desmoldamos y decoramos con huevo duro picado y aceitunas negras. Si queremos una versión vegana no pondremos huevo.
Etiquetas:
Cochayuyo,
comida vegana,
comida vegetariana
sábado, 24 de octubre de 2015
Raviolones negros "my way"
He estado soñando con hacer estos raviolones desde el momento que tuve el polvo de calafate en mis manos y qué mejor ocasión que este domingo en que se celebra el Día de la Pasta.
Les cuento que el calafate es un producto propio de la Patagonia, uno que crece de manera silvestre en cualquier rincón donde pueda hacerlo bajo el implacable viento y los largos y nevados inviernos, el calafate insiste en salir airoso a regalarnos unas bellas flores amarillas en primavera que se transforman en dulces y fragantes bolitas de color casi negro que los niños cosechábamos y comíamos a dos manos, -y los no tan niños también-. Es muy parecido al arándano, por lo que "creo" que podremos usar polvo de arándanos para reemplazarlo.
Hasta ahora yo sólo conocía la pasta teñida con tinta de calamar para lograr el color negro, pero esto me ha encantado.
Los viejos habitantes de la Patagonia, los Aonikenk, que la recorrían de Norte a Sur hasta hace unos cien años atrás en busca de alimento llamaban KON al calafate, quizás sabían muy bien de sus propiedades, ya que se trata de una baya con un muy alto contenido de antioxidantes .
Con el tiempo esta fruta se ha convertido en un símbolo de la Patagonia, dicen que "el que come calafate ha de volver " y ya no sólo se consume fresca y recién cortada de su mata, sino que se transforma en mermelada, licor, cubierta de tartas y finalmente ahora tenemos el polvo liofilizado de calafate que podemos incorporar en repostería, cremas, sopas, pastas y por supuesto en nuestros cereales. El color es impresionante, aunque no cambia mucho el original sabor de la pasta común, en todo caso el aporte en color bien vale la adquisición.
Nota: Si quieres comprar el calafate liofilizado podrás hacerlo directamente a su productor; KON. Búscalo en Internet.
Ingredientes de la masa para 18 raviolones
300 grs. de harina común
3 huevos
3 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de sal
1 cucharada de polvo de calafate (Optativo)
Si no tienes polvo de calafate, que es lo más probable, puedes hacer la masa sin el.
Ponemos la harina en la mesa haciendo un hueco en el centro donde agregaremos el resto de ingredientes y amasaremos hasta obtener una masa compacta que nos permita estirarla con el rodillo/uslero/palote. Si es necesario agregaremos más huevos, nunca agua.
Cortamos la masa en dos mitades y estiramos cada una por separado hasta obtener una "sábana" firme, pero lo más delgada posible. Luego pondremos montoncitos de relleno a una distancia de 4 cms. pintaremos el contorno del relleno con agua y luego taparemos con la otra parte de la masa presionando con los dedos y luego con el cortador de pastas.
El relleno de zucchinni y champiñones
1 zucchini
1/2 cebolla
12 champiñones
1/4 brócoli
1 cucharada de orégano
sal y pimienta
Picamos la cebolla en brunoise y doramos cinco minutoscon un chorro de aceite, luego incorporamos los champiñones en láminas, el brócoli en ramitos pequeños y el zucchini en brunoise , sazonamos con el orégano, sal y pimienta y dejamos a fuego muy suave por diez minutos. Enfriamos antes de usar, sino la masa se ablanda en contacto con el relleno caliente.
Hervimos abundante agua en una olla con sal y una hoja de laurel, cocemos allí los ravioli, el tiempo es muy corto, en cuanto flotan ya están listo, dos a tres minutos.
Servimos cubiertos con pesto.
El pesto es algo que no puedo dejar de hacer cada verano en cantidad suficiente para todo el año, lo guardo en frascos en el refrigerador y las proporciones son las siguientes:
1 taza de albahaca picada
1 diente de ajo molido
1 puñado de nueces picadas
3 cucharadas de queso parmesano
1/2 taza de aceite de oliva virgen extra
Les cuento que el calafate es un producto propio de la Patagonia, uno que crece de manera silvestre en cualquier rincón donde pueda hacerlo bajo el implacable viento y los largos y nevados inviernos, el calafate insiste en salir airoso a regalarnos unas bellas flores amarillas en primavera que se transforman en dulces y fragantes bolitas de color casi negro que los niños cosechábamos y comíamos a dos manos, -y los no tan niños también-. Es muy parecido al arándano, por lo que "creo" que podremos usar polvo de arándanos para reemplazarlo.
Hasta ahora yo sólo conocía la pasta teñida con tinta de calamar para lograr el color negro, pero esto me ha encantado.
Los viejos habitantes de la Patagonia, los Aonikenk, que la recorrían de Norte a Sur hasta hace unos cien años atrás en busca de alimento llamaban KON al calafate, quizás sabían muy bien de sus propiedades, ya que se trata de una baya con un muy alto contenido de antioxidantes .
Con el tiempo esta fruta se ha convertido en un símbolo de la Patagonia, dicen que "el que come calafate ha de volver " y ya no sólo se consume fresca y recién cortada de su mata, sino que se transforma en mermelada, licor, cubierta de tartas y finalmente ahora tenemos el polvo liofilizado de calafate que podemos incorporar en repostería, cremas, sopas, pastas y por supuesto en nuestros cereales. El color es impresionante, aunque no cambia mucho el original sabor de la pasta común, en todo caso el aporte en color bien vale la adquisición.
Nota: Si quieres comprar el calafate liofilizado podrás hacerlo directamente a su productor; KON. Búscalo en Internet.
Ingredientes de la masa para 18 raviolones
300 grs. de harina común
3 huevos
3 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de sal
1 cucharada de polvo de calafate (Optativo)
Si no tienes polvo de calafate, que es lo más probable, puedes hacer la masa sin el.
Ponemos la harina en la mesa haciendo un hueco en el centro donde agregaremos el resto de ingredientes y amasaremos hasta obtener una masa compacta que nos permita estirarla con el rodillo/uslero/palote. Si es necesario agregaremos más huevos, nunca agua.
Cortamos la masa en dos mitades y estiramos cada una por separado hasta obtener una "sábana" firme, pero lo más delgada posible. Luego pondremos montoncitos de relleno a una distancia de 4 cms. pintaremos el contorno del relleno con agua y luego taparemos con la otra parte de la masa presionando con los dedos y luego con el cortador de pastas.
El relleno de zucchinni y champiñones
1 zucchini
1/2 cebolla
12 champiñones
1/4 brócoli
1 cucharada de orégano
sal y pimienta
Picamos la cebolla en brunoise y doramos cinco minutoscon un chorro de aceite, luego incorporamos los champiñones en láminas, el brócoli en ramitos pequeños y el zucchini en brunoise , sazonamos con el orégano, sal y pimienta y dejamos a fuego muy suave por diez minutos. Enfriamos antes de usar, sino la masa se ablanda en contacto con el relleno caliente.
Hervimos abundante agua en una olla con sal y una hoja de laurel, cocemos allí los ravioli, el tiempo es muy corto, en cuanto flotan ya están listo, dos a tres minutos.
Servimos cubiertos con pesto.
El pesto es algo que no puedo dejar de hacer cada verano en cantidad suficiente para todo el año, lo guardo en frascos en el refrigerador y las proporciones son las siguientes:
1 taza de albahaca picada
1 diente de ajo molido
1 puñado de nueces picadas
3 cucharadas de queso parmesano
1/2 taza de aceite de oliva virgen extra
Etiquetas:
calafate,
comida vegetariana,
pesto,
Ravioli,
raviolones
viernes, 23 de octubre de 2015
Hamburguesas vegatarianas o veggie burgers
Aquí vengo nuevamente con esta controvertida alga, el cochayuyo. Las algas no son un producto que atraiga a los niños, y por alguna razón las madres chilenas insisten en dárselas a sus hijos. El cochayuyo mal cocido y peor preparado es un alimento del que querremos huir. El primer paso está en dejarlo hidratar bien y luego darle la cocción adecuada para que no parezca una goma, si logramos sortear esta primera etapa con éxito tendremos un ingrediente de textura suave, con sabor a mar, pero no tanto y de gran aporte nutritivo gracias a su importante contenido de yodo.
Pero,¿ dónde consigo cochayuyo ?se estarán preguntando algunos: y aquí viene lo bueno de esta receta:
Podemos usar cualquier legumbre cocida y tendremos hermosos burgers de garbanzos, lentejas, porotos o alubias.
Para 8 porciones
3 tazas de cochayuyo cocido (reemplazar por legumbre cocida con sal en igual cantidad)
1 taza de quínoa cocida
1 cebolla pequeña
1 huevo
1 cucharadita de orégano
1 cucharadita de eneldo
1 cucharadita de tomillo
1 cucharadita de sal marina
1/2 taza de harina integral
En cuanto a los aliños: Yo uso sólo hierbas frescas recién cortadas de mi huerta, si viven en departamento pueden tener todas las hierbas que quieran en macetas, ¡no me digan que una planta de eneldo no es una bonita decoración!. Podremos cambiar alguna hierba arómatica o quitar otra, eso es a gusto de cada cual, pero hay que ser cuidadoso a la hora de los reemplazos, aquí estamos hablando de hierbas aromáticas, no de curries o pimentones, una hierba aromática se puede cambiar sólo por otra hierba aromática.
Cortamos la cebolla en brunoise (cubitos) y la doramos en muy poco aceite a fuego bajo hasta que se hayan pochado, es decir, que se vea de color ámbar y esté blanda. Reservamos
.
El cochayuyo se dejará en remojo la noche anterior y en la mañana cambiaremos el agua y coceremos sin sal en la olla a presión por 8 minutos o en olla común por 30 minutos. Estilamos y cortamos en cubos pequeños. Si usamos las legumbres haremos lo mismo, cocinando con sal y algún ramito de olores (perejil, laurel, orégano) para dar más sabor. El tiempo de cocción de las legumbres varía mucho, pero en principio suelen ser 45 minutos en olla común y 20 en olla de presión, salvo las lentejas que son más rápidas, 30 y 15 minutos serán suficientes.
La quínoa la lavamos bien en un colador bajo el chorro de agua fría para quitar la "saponina", cuando el agua salga transparente estará pronta para la cocción. (Hay quínoas que ya vienen lavadas, el paquete debe indicarlo, de lo contrario es mejor lavarla para no obtener un producto amargo).
Cocinamos la quínoa 20 minutos en agua con sal y luego escurrimos y reservamos.
Armamos las hamburguesas mezclando todos los ingredientes y picando con la picadora hasta obtener una pasta maleable como esta:
Ahora agregamos la harina integral y mezclamos con las manos, si vemos que la masa es muy pegajosa podemos agregar más harina. Nos lavamos bien las manos y con ellas húmedas vamos armando las hamburguesas.
Finalmente calentamos la sartén con un chorrito apenas de aceite y doramos allí las hamburguesas y servimos enseguida con una buena ensalada o en pan con su acompañamiento de tomate, lechuga y salsas, como más nos guste.
Nota: Yo uso guantes quirúrgicos para esta y muchas preparaciones, nunca faltan en mi armario, con ellos mejoramos la higiene y protegemos nuestras manos de olores que a veces son difíciles de sacar. Sé que a algunos les parecen incómodos, pero es como todo, cuestión de acostumbrarse.
Pero,¿ dónde consigo cochayuyo ?se estarán preguntando algunos: y aquí viene lo bueno de esta receta:
Podemos usar cualquier legumbre cocida y tendremos hermosos burgers de garbanzos, lentejas, porotos o alubias.
Para 8 porciones
3 tazas de cochayuyo cocido (reemplazar por legumbre cocida con sal en igual cantidad)
1 taza de quínoa cocida
1 cebolla pequeña
1 huevo
1 cucharadita de orégano
1 cucharadita de eneldo
1 cucharadita de tomillo
1 cucharadita de sal marina
1/2 taza de harina integral
En cuanto a los aliños: Yo uso sólo hierbas frescas recién cortadas de mi huerta, si viven en departamento pueden tener todas las hierbas que quieran en macetas, ¡no me digan que una planta de eneldo no es una bonita decoración!. Podremos cambiar alguna hierba arómatica o quitar otra, eso es a gusto de cada cual, pero hay que ser cuidadoso a la hora de los reemplazos, aquí estamos hablando de hierbas aromáticas, no de curries o pimentones, una hierba aromática se puede cambiar sólo por otra hierba aromática.
Cortamos la cebolla en brunoise (cubitos) y la doramos en muy poco aceite a fuego bajo hasta que se hayan pochado, es decir, que se vea de color ámbar y esté blanda. Reservamos
.
El cochayuyo se dejará en remojo la noche anterior y en la mañana cambiaremos el agua y coceremos sin sal en la olla a presión por 8 minutos o en olla común por 30 minutos. Estilamos y cortamos en cubos pequeños. Si usamos las legumbres haremos lo mismo, cocinando con sal y algún ramito de olores (perejil, laurel, orégano) para dar más sabor. El tiempo de cocción de las legumbres varía mucho, pero en principio suelen ser 45 minutos en olla común y 20 en olla de presión, salvo las lentejas que son más rápidas, 30 y 15 minutos serán suficientes.
La quínoa la lavamos bien en un colador bajo el chorro de agua fría para quitar la "saponina", cuando el agua salga transparente estará pronta para la cocción. (Hay quínoas que ya vienen lavadas, el paquete debe indicarlo, de lo contrario es mejor lavarla para no obtener un producto amargo).
Cocinamos la quínoa 20 minutos en agua con sal y luego escurrimos y reservamos.
Armamos las hamburguesas mezclando todos los ingredientes y picando con la picadora hasta obtener una pasta maleable como esta:
Ahora agregamos la harina integral y mezclamos con las manos, si vemos que la masa es muy pegajosa podemos agregar más harina. Nos lavamos bien las manos y con ellas húmedas vamos armando las hamburguesas.
Finalmente calentamos la sartén con un chorrito apenas de aceite y doramos allí las hamburguesas y servimos enseguida con una buena ensalada o en pan con su acompañamiento de tomate, lechuga y salsas, como más nos guste.
Nota: Yo uso guantes quirúrgicos para esta y muchas preparaciones, nunca faltan en mi armario, con ellos mejoramos la higiene y protegemos nuestras manos de olores que a veces son difíciles de sacar. Sé que a algunos les parecen incómodos, pero es como todo, cuestión de acostumbrarse.
jueves, 1 de octubre de 2015
Crema de alcachofas y quínoa
Hace un tiempo ya subí otra crema de alcachofas, pero esta tiene un detalle que la hace diferente: gracias a mi amiga Gloria de canelakitchen.blogspot.cl que nos ha compartido su receta de crema de tomates con quinoa, ella me ha dado esta genial idea, especial para vegetarianos, pero también para nosotros comunes mortales que comemos de todo, un plato completo y delicioso, pueden hacerlo con otros vegetales, creo que con calabacines quedará estupenda también.
Para 4 raciones
4 alcachofas
1 cebolla
1 taza de quinoa cocida
1 chorro de aceite de sésamo/ajonjolí
1/2 taza de sésamo tostado
1 1/2 lts. agua
sal y pimienta
Primero cocinamos las alcachofas en la olla rápida con una cucharada de sal y otra de azúcar (esto para que no salgan amargas).
Por otro lado cocemos la quinoa en abundante agua con sal. No olvidar de lavar muy bien la quinoa antes de cocinarla, bajo el chorro de agua en un colador, al comienzo el agua estará turbia, lavar hasta que el agua salga transparente. Herviremos la quinoa 20 miuntos en abundante agua y luego la colamos. Reservamos.
Una vez frías las alcachofas sacamos la carne de las hojas raspando con una cuchara y limpiamos los corazones sacando los pelillos. Reservamos también.
Cortamos la cebolla en juliana y doramos en aceite de sésamo, bajamos el fuego y agregamos las alcachofas, quinoa y el agua. Dejamos hervir suavemente cinco minutos, hasta que la cebolla esté tierna. Dejamos descansar para que enfríe un poco y luego licuamos agregando las semillas de sésamo y sazonando con sal y pimienta. Servimos la crema adornada con semillas de sésamo. (O crutones, o huevo duro molido, o queso rallado).
Etiquetas:
ALCACHOFAS,
comida vegetariana,
Cremas,
QUINOA,
Sin gluten
martes, 20 de agosto de 2013
Huevos Baltimore
No sé por qué este plato no tiene más difusión, es sencillo, pocos ingredientes, económico y le gusta a todos, o casi todos, ¡no falta el mañoso!. Lo he preparado para el fin de semana y chicos, grandes, vegetarianos y carnívoros quedaron todos contentos. Su base es la bechamel y choclo=maíz=elote. Y miren qué fácil:
Para seis porciones
2 paquetes de 450 grs. de choclo congelado (maíz, elote)
1 litro de bechamel
6 huevos, ojalá de gallinita feliz
Primero hervimos el choclo (maíz, elote) según indicaciones del fabricante, también podemos usar maíz en latas o fresco. Luego preparamos
La bechamel (salsa blanca)
1 litro de leche
8 cucharadas de maicena
3 cucharadas de mantequilla
media cucharadita de nuez moscada
sal y pimienta a gusto
Cuando empezamos a hacer la bechamel encendemos el horno a 180 grados.
Entibiamos la leche, retiramos la cacerola del fuego y sacamos dos tazas de leche donde disolveremos la maicena. Reincorporamos a la cacerola, reincorporamos al fuego suave y seguimos calentando y revolviendo hasta que hierva y empiece a espesar. Retiramos del fuego y agregamos la mantequilla y los aliños.
Para evitar que se formen grumos es muy importante que la leche del la olla y la que sacamos para disolver la maicena siempre tengan las misma temperatura, no disolver la maicena en leche fría.
En esa bechamel vamos a incorporar el maíz (los choclos o elotes) y repartimos en seis fuentes levemente aceitadas (esto no es indispensable, pero sirve para que no se pegue la bechamel) y que puedan ir al horno. En cada una incorporamos un huevo, haciendo un hueco con una cuchara o la cáscara de un huevo bien lavada para que el huevo se hunda un poco en la bechamel, así:
Llevamos por 20 minutos al horno, hasta que los huevos se vean cocido. Servimos enseguida.
Etiquetas:
comida vegetariana,
Huevos,
huevos Baltimore,
maíz amarillo,
salsa blanca choclo
lunes, 24 de junio de 2013
Paté de hongos
No les voy a decir que este paté reemplaza a un buen paté de hígado o un rico tee wurst, pero les aseguro que si lo prueban se volverán tan adictos como yo, es muy fácil de hacer y se mantiene perfectamente en el refrigerador por muchos días, queda muy bien con unas tostadas, así como de relleno para preparaciones como crêpes, canelones o lasagnas veggies.
Para unos 300 grs de paté
1 taza de hongos secos
8 hongos shitake (o 12 champignones grandes)
2 cebollas medianas
sal
orégano
pimienta
cilantro, un ramo pequeño
1 cucharada de ajo en polvo
1 cucharada de salsa de soya
1 copita de whisky
AOVE cantidad necesaria
Primero remojamos los hongos secos por lo menos media hora en agua hirviendo.
Picamos en brunoise los hongos remojados y estilados y las cebollas y los ponemos a dorar en un poco de buen aceite de oliva, con fuego suave y revolviendo de vez en cuando con cuchara de madera, hasta que las cebollas tomen un bonito color dorado. Entonces agregamos el cilantro picado muy fino y todos los aliños: sal, ajo en polvo, pimienta, orégano, salsa de soja y whisky. Seguimos cocinando tres minutos más.
Cuando la preparación haya enfriado la molemos bien con nuestro robot o picadora eléctrica y envasamos en frasco de cristal bien limpio, guardamos en el refrigerador.
BONUS TRACK:
LASAGNA VEGGIE DE BERENJENAS para 6 porciones
3 berenjenas grandes
1 taza del paté de hongos
1 taza de salsa de tomates casero
200 grs. de queso de fundir en láminas
100 ml. de crema/nata
Queso parmesano rallado a gusto
Cortar las berenjenas en láminas a lo largo y desaguar en agua con sal (1 litro de agua y 3 cucharadas de sal) por una hora, esto es para quitarle el amargo. Luego sacar, enjuagar bien y secar con papel de cocina.
Precalentar el horno a 180 grados.
Disponer las láminas de berenjenas sobre una bandeja de horno aceitada y pincelar con más aceite (oliva u otro). Llevar a horno a 180 grados por diez minutos y luego dar vuelta las láminas y dejar diez minutos más.
Disponer en una fuente refractaria aceitada una capa de berenjenas, cubrir con paté de berenjenas y luego ir alternando capas de berenjenas, salsa de tomates, berenjenas, queso, berenjenas, finalmente volcar la crema y el queso rallado encima.
Llevar al horno que hemos mantenido a 180 por 10 minutos o hasta que veamos que el queso se ha derretido y dorado.
Etiquetas:
comida vegana,
comida vegetariana,
paté de hongos,
Paté vegetariano,
Sin gluten
lunes, 27 de mayo de 2013
Alcachofas Rellenas
Unas alcachofas rellenas para variar un poco. Les cuento a los que leen desde otros países, que en Chile las alcachofas se comen como entrante, hervidas y frías con una vinagreta en la que se van untando las hojitas, una a una. Conozco gente que prefiere no comerlas, justamente por que les aburre sacar las hojas, que en rigor son pétalos, pues la alcachofa es una flor. Para los que no les gusta sacar los pétalos entonces, esta receta:
Para cuatro alcachofas
1 cebolla mediana
1 limón
1 bandeja de 200 grs. de champiñones
1 Pimiento en aceite
2 cucharadas de queso de cabra rallado
Aceite de oliva, cantidad necesaria
1 cucharada de orégano
sal y pimienta.
Lo primero que haremos será cortar las puntas de los pétalos de las alcachofas, con lo que las reduciremos a la mitad de su tamaño, las lavamos bien y ponemos a cocer en agua con sal y unos gajos de limón por 20 minutos, o hasta que veamos que están tiernas, probamos sacando un pétalo, el cual se debe desprender fácilmente. Dejamos enfriar. y luego con una cuchara limpiamos el centro de las alcachofas, sacando bien las pelusas.
Por otro lado vamos cortando la cebolla en juliana (pluma) y la doramos en un poco de aceite de oliva, cuando esté blanda, dorada y transparente la retiramos y allí mismo doramos los champiñones que habremos cortado en cubitos (brunoise), y si preferimos también puede ser en láminas. Si se ha absorbido todo el aceite, agregamos un poco más. Juntamos con las cebollas, ponemos el orégano, sal y pimienta a gusto.
Rellenamos las alcachofas y encima ponemos pedazos del pimiento y cubrimos con el queso rallado.
Llevamos al horno a 200 c hasta que se gratine el queso, unos diez minutos.
Servimos sobre una cama de arroz blanco.
Una nota: Uno no cocina de manera tan ordenada todos los días. Si alguna vez tenemos tiempo podemos hacer un relleno como este en mayor cantidad y dividir en dos o más "tuppers", guardar en el refri o congelar para usar cuando tengamos alcachofas o zapallitos/calabacines o lo que se nos ocurra. Cebollas doradas pueden congelarse hasta por dos meses.
Siendo hoy el Día del Celíaco, vaya esta receta con mucho cariño para los amigos celíacos que pasan por aquí.
Para cuatro alcachofas
1 cebolla mediana
1 limón
1 bandeja de 200 grs. de champiñones
1 Pimiento en aceite
2 cucharadas de queso de cabra rallado
Aceite de oliva, cantidad necesaria
1 cucharada de orégano
sal y pimienta.
Lo primero que haremos será cortar las puntas de los pétalos de las alcachofas, con lo que las reduciremos a la mitad de su tamaño, las lavamos bien y ponemos a cocer en agua con sal y unos gajos de limón por 20 minutos, o hasta que veamos que están tiernas, probamos sacando un pétalo, el cual se debe desprender fácilmente. Dejamos enfriar. y luego con una cuchara limpiamos el centro de las alcachofas, sacando bien las pelusas.
Por otro lado vamos cortando la cebolla en juliana (pluma) y la doramos en un poco de aceite de oliva, cuando esté blanda, dorada y transparente la retiramos y allí mismo doramos los champiñones que habremos cortado en cubitos (brunoise), y si preferimos también puede ser en láminas. Si se ha absorbido todo el aceite, agregamos un poco más. Juntamos con las cebollas, ponemos el orégano, sal y pimienta a gusto.
Rellenamos las alcachofas y encima ponemos pedazos del pimiento y cubrimos con el queso rallado.
Llevamos al horno a 200 c hasta que se gratine el queso, unos diez minutos.
Servimos sobre una cama de arroz blanco.
Una nota: Uno no cocina de manera tan ordenada todos los días. Si alguna vez tenemos tiempo podemos hacer un relleno como este en mayor cantidad y dividir en dos o más "tuppers", guardar en el refri o congelar para usar cuando tengamos alcachofas o zapallitos/calabacines o lo que se nos ocurra. Cebollas doradas pueden congelarse hasta por dos meses.
Siendo hoy el Día del Celíaco, vaya esta receta con mucho cariño para los amigos celíacos que pasan por aquí.
Etiquetas:
ALCACHOFAS,
Alcachofas rellenas,
comida vegetariana,
Sin gluten
jueves, 4 de abril de 2013
Locro falso
El 15 de abril celebramos el Día de la Cocina Chilena, nuestro www.buscadorderecetaschilenas.blogspot.com se une a esta celebración con nuevas recetas.
El término "locro" es de origen aymara, "loclo", una preparación prehispánica que se hacía con papas secas (chuño), carne seca (charqui), zapallo (calabaza) y ají picante. Este plato se comía en todo el ámbito dominado por los Incas, y por eso todavía se conoce el locro en el Perú, Bolivia, Argentina y Chile.
La denominación de "falso" probablemente se deba a que este locro no lleva carne, como sí la lleva el locro a secas.
Pero este guiso en su versión "veggie" es una verdadera delicia, se los recomiendo a ojos cerrados, se sirve en plato hondo y con cuchara.
Para seis porciones
250 grs. de zapallo/calabaza
150 grs. de choclo/maíz
250 grs. porotos verdes/vainicas/judías verdes
250 grs. de arvejas/guisantes
5 papas/patatas medianas
2 zanahorias medianas
1 cebolla mediana
2 cucharadas de mantequilla
200 ml de agua
200 ml de crema/nata fresca (no usar de tarro)
sal y pimienta negra a gusto
1 ají/guindilla
Empezamos por preparar los vegetales, pelando y cortando papas, zanahorias y zapallo, todo en cubitos, bueno, brunoise. Despuntamos los porotos verdes y cortamos en trozos de 3 cms. Desgranamos arvejas y choclo. La cebolla en cubitos lo más pequeños posible, más brunoise.
Derretimos la mantequilla en una olla, sofreímos allí la cebolla hasta que se ponga transparente. Agregamos los vegetales, sal, pimienta, guindilla y el agua y dejamos a fuego suave 20 minutos, revolvemos apenas para mezclar los vegetales , de modo que no se rompan. A los veinte minutos agregamos la crema y dejamos cinco minutos más. Debe quedar un guiso bien cremoso, no espeso.
lunes, 25 de marzo de 2013
BUDÍN DE ALGAS CON LA SALSA DE NUECES DE MI MADRE
LAS ALGAS NO SON DEL GUSTO DE TODO EL MUNDO. SI A USTED NO LE GUSTAN, PUES NO LO INTENTE. EN TODO CASO, ESTA ES UNA RECETA BASE PARA CUALQUIER BUDÍN, PODEMOS REEMPLAZAR LAS ALGAS POR CALABACIN RALLADO, ZANAHORIA ÍDEM, CHOCLO/MAÍZ , EN FIN, LO QUE SE LE OCURRA. LO IMPORTANTE SERÁ DARLE UNA COCCIÓN ANTES DE JUNTAR EL VEGETAL CON LOS HUEVOS.
EN EL SUR DE CHILE SE CONSUME MUCHO ESTA ALGA, SE USA EN SOPAS, EN GUISOS Y BUDINES. LO MISMO EL COCHAYUYO, OTRA ALGA QUE ES EL TERROR DE LOS NIÑOS, SON DE ESOS GUSTOS MUY FUERTES, CON MUCHO YODO Y SABOR PROFUNDO A MAR, A MI PERSONALMENTE ME GUSTAN MUCHO, PERO YA SABEMOS, QUE PARA GUSTOS....
PARA UNA BUDINERA DE SEIS PORCIONES
1 BOLSA DE LUCHE DE 200 GRS.
1 CEBOLLA GRANDE
6 HUEVOS
50 GRS. DE QUESO RALLADO
ACEITE DE OLIVA C/N
SAL Y PIMIENTA A GUSTO
LO PRIMERO SERÁ DEJAR LAS ALGAS HIDRATÁNDOSE LA NOCHE ANTERIOR. LUEGO LAS LAVAMOS MUY BIEN PARA QUITAR CUALQUIER RESTO DE ARENA QUE SUELEN TENER Y LAS ESTILAMOS BIEN.
AHORA VIENE LA PARTE ABURRIDA, PUES HAY QUE PICARLAS CON CUCHILLO, LO MÁS FINAS POSIBLE, Y SU CONSISTENCIA CRUDA ES MUY PARECIDA A LA GOMA, PACIENCIA.
PICAMOS TAMBIÉN NUESTRA CEBOLLA, EN CUBITOS Y LA DORAMOS EN ACEITE DE OLIVA, CUANDO LA VEAMOS CRISTALINA INCORPORAMOS LAS ALGAS Y DORAMOS A FUEGO SUAVE POR CINCO MINUTOS, REVOLVIENDO DE VEZ EN CUANDO. RESERVAMOS.
BATIMOS LOS SEIS HUEVOS, CON BATIDOR DE ALAMBRE NADA MÁS, PARA MEZCLAR BIEN YEMAS Y CLARAS, SALPIMENTAMOS Y JUNTAMOS CON LAS ALGAS Y CEBOLLA.
ACEITAMOS NUESTRA FUENTE, SI ES NECESARIO, LAS DE TEFLÓN NO HAY PARA QUÉ ACEITARLAS. Y LLEVAMOS A BAÑO MARÍA EN EL HORNO POR 45 MINUTOS.
LA COCCIÓN A BAÑO MARÍA EN EL HORNO CONSISTE EN PONER LA FUENTE CON LA COMIDA DENTRO DE OTRA FUENTE CON AGUA, UNOS DOS CMS. DE ALTURA, NO SE TRATA DE QUE FLOTE, SINO DE QUE LA HUMEDAD PERMITA UNA COCCIÓN PAREJA Y EL PREPARADO NO SE SEQUE.
LA SALSA DE NUECES DE MI MADRE
PUEDEN SERVIR LOS BUDINES SOLOS O CON UNA SALSA PARA DAR MÁS RELEVANCIA AL PLATO. EN ESTE CASO YO HE SERVIDO EL BUDÍN FRÍO CON ESTA SALSA DE MI MADRE, QUE NO HE VISTO EN OTRA PARTE, CREO QUE VALE LA PENA PROBAR
MEZCLAR UNA TAZA DE MAYONESA, OJALÁ CASERA, CON UNA CUCHARADA DE NUECES PICADAS FINAMENTE, UNA CUCHARADA DE QUESO PARMESANO RALLADO Y UN CHORRO DE SALSA TABASCO U OTRO PICANTE. MEZCLAR TODO MUY BIEN Y MANTENER EN FRÍO HASTA SERVIR.
ESTA SALSA ES MUY BUENA PARA SERVIR UNOS MARISCOS, HUEVOS DUROS O PAPINES HERVIDOS.
Etiquetas:
ALGAS,
BUDÍN DE ALGAS,
BUDÍN DE LUCHE,
comida vegetariana,
LUCHE,
SALSA DE NUECES,
Sin gluten
lunes, 22 de agosto de 2011
Locro falso
El auténtico LOCRO lleva de todo, aquí en Chile se hizo conocido hace unos años cuando una reina de belleza se casó con un ex presidente de nuestra vecina Argentina, donde este plato tiene su historia y su pedigree, una de las comidas más tradicionales de la cocina argentina, se trata de una comida de origen muy remoto, su nombre es quechua, seguramente no es lo que eligen las novias encopetadas para servir a sus invitados, pero nuestra reina tuvo que aceptar las condiciones del novio y dueño de casa. El matrimonio no duró mucho, pero no sería por culpa del locro.
El criollísimo y delicioso locro lleva como ingrediente principal el maíz blanco pisado seco, abundantes carnes de vacuno y cerdo, porotos blancos entre otras cosas y se sirve con una salsa picante preparada con grasa, ají, pimentón y cebolla, su cocción debe llevar varias horas por lo menos y en algunos casos un par de días.
El LOCRO FALSO es todo lo contrario de este enjundioso plato, una preparación rápida y liviana que queda bien en cualquier época del año, ahora que los vegetales suelen encontrarse en el mercado el año redondo. En mi casa solía ser un guiso de verano, así como el tomaticán, ambos se hacían con choclo amarillo, pero si tienen maíz blanco a mano, lo recomiendo, es muy distinta su textura y sabor, hay que probarlo.
La globalización nos acerca a nuevas costumbres gastronómicas de diversas maneras. Hasta hace pocos años no existían en nuestros mercados productos tropicales o de países vecinos, ahora en cualquier supermercado encontramos plátano verde, mandioca o congelados de maracuyá, mango, camote y el delicioso maíz blanco tan importante en la cocina peruana. Todo un desafío y un estímulo innovar con estos productos increíbles.
Nuestra receta de LOCRO FALSO para cuatro
1/4 kilo de zapallo (calabaza) o calabacín
1/2 kilo de maíz blanco congelado
1/4 kilo porotitos verdes (chauchas/judías verdes)
1 cebolla
1 ramo de perejil
2 cucharadas de orégano
1 vaso de agua
sal y pimienta
8 papas medianas
Cortamos la cebolla en brunoise (cubitos) y la doramos en un poco de buen aceite, cuando esté suave y haya tomado algo de color agregaremos el vaso de agua y el maíz con la calabaza en brunoise y enseguida los porotitos, sazonamos con el orégano el perejil picado fino. Dejamos cocinar a fuego suave por media hora, hasta que el zapallo esté muy blando.
Servimos acompañado de papas naturales como en la foto, o doradas a nuestro gusto.
El criollísimo y delicioso locro lleva como ingrediente principal el maíz blanco pisado seco, abundantes carnes de vacuno y cerdo, porotos blancos entre otras cosas y se sirve con una salsa picante preparada con grasa, ají, pimentón y cebolla, su cocción debe llevar varias horas por lo menos y en algunos casos un par de días.
El LOCRO FALSO es todo lo contrario de este enjundioso plato, una preparación rápida y liviana que queda bien en cualquier época del año, ahora que los vegetales suelen encontrarse en el mercado el año redondo. En mi casa solía ser un guiso de verano, así como el tomaticán, ambos se hacían con choclo amarillo, pero si tienen maíz blanco a mano, lo recomiendo, es muy distinta su textura y sabor, hay que probarlo.
La globalización nos acerca a nuevas costumbres gastronómicas de diversas maneras. Hasta hace pocos años no existían en nuestros mercados productos tropicales o de países vecinos, ahora en cualquier supermercado encontramos plátano verde, mandioca o congelados de maracuyá, mango, camote y el delicioso maíz blanco tan importante en la cocina peruana. Todo un desafío y un estímulo innovar con estos productos increíbles.
Nuestra receta de LOCRO FALSO para cuatro
1/4 kilo de zapallo (calabaza) o calabacín
1/2 kilo de maíz blanco congelado
1/4 kilo porotitos verdes (chauchas/judías verdes)
1 cebolla
1 ramo de perejil
2 cucharadas de orégano
1 vaso de agua
sal y pimienta
8 papas medianas
Cortamos la cebolla en brunoise (cubitos) y la doramos en un poco de buen aceite, cuando esté suave y haya tomado algo de color agregaremos el vaso de agua y el maíz con la calabaza en brunoise y enseguida los porotitos, sazonamos con el orégano el perejil picado fino. Dejamos cocinar a fuego suave por media hora, hasta que el zapallo esté muy blando.
Servimos acompañado de papas naturales como en la foto, o doradas a nuestro gusto.
Etiquetas:
comida vegetariana,
locro falso,
Sin gluten
jueves, 18 de agosto de 2011
Ensalada de colores con cebolla caramelizada y queso fresco
Esta ensalada es un almuerzo, ¡hasta con el postre incluído!, espero les guste.
Para cuatro personas
1 ramo de berros
10 hojas de espinacas
1 lechuga (media, si es muy grande)
4 naranjas
1 zanahoria
1 quesito fresco Santa Rosa
2 cebollas
6 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de sésamo tostado
Preparar primero las cebollas, cortándolas en juliana y poniendo a sudar diez minutos a fuego suave, luego agregar el azúcar y remover constantemente hasta que tomen color caramelo. Reservar
Variantes para el queso:
Pueden utilizar cualquier queso fresco, blanco, de vaca, búfala, cabra. Si es un queso firme lo pueden empanizar pasándolo por huevo batido y luego pan rallado o panko, poner una hora en el congelador y luego freír en aceite bien caliente un minuto por lado, reservar hasta el momento de montar la ensalada.
Tanto las cebollas caramelizadas como el queso debe servirse fríos.
Para montar la ensalada lavamos bien todas las hojas verdes y secamos. Encima ponemos las naranjas en gajos, la zanahoria rallada y los trozos de queso, finalmente regamos la cebolla caramelizada.
Para el aderezo
4 cucharadas de buen aceite de oliva primer prensado en frío
3 cucharadas de salsa de soja
1 cucharada de aceto balsámico
sal y pimienta a gusto
mezclar bien y servir en una salsera.
Y GRACIAS a Tito por decirnos cómo poder subir a blogger: entrar a "escritorio" y cambiar el idioma "español" por cualquier otro!!
Etiquetas:
comida vegetariana,
Ensaladas,
Sin gluten
miércoles, 1 de junio de 2011
Berenjenas rellenas de finas hierbas y abanico de berenjenas
Berenjenas rellenas de finas hierbas
Vamos a cortar nuestras berenjenas a la mitad, les haremos varios corten a lo largo y las dejaremos en salmuera toda la noche.
Al otro día vamos a secarlas bien con papel cocina (toalla nova) y las vamos a rellenar con una mezcla de perejil (tres partes), albahaca (dos partes) y orégano (una parte). Mezclaremos con pan rallado a nuestro gusto, salpimentamos y llevamos a horno caliente (220) por 45 minutos. (Para celíacos podemos hacerlo perfectamente sin el pan rallado o lo podemos reemplazar por queso maduro tipo parmesano u otro).
Aquí tenemos las berenjenas cortadas para ambas preparaciones
Berenjenas en abanico con relleno de carne de soja.
Vamos a cortar cada berenjena en varias lascas, sin llegar al fondo, para luego desplegarlas como un abanico. Las dejaremos en salmuera toda la noche.
El relleno:
Para cuatro berenjenas vamos a poner
1 cebolla picada en brunoise
1 taza de carne de soja
1 cucharada de orégano
2 tomates pelados y cortados en brunoise
Aceite de oliva, sal y pimienta
Primero vamos a secar las berenjenas y sobre la lata del horno ligeramente aceitada las disponemos dándoles forma de abanico. Pintamos con aceite de oliva y horneamos 20 mins. A fuego fuerte (220)
Hidratamos la carne vegetal una hora en agua hirviendo, luego la secamos bien y reservamos. Doramos la cebolla a fuego lento, agregando agua cuando se vea seca y luego de cinco minutos agregamos la carne vegetal, doramos cinco minutos más y agregamos los tomates bien picaditos, con todo su jugo. Dejamos cocer cinco minutos más y luego condimentamos con orégano, sal y pimienta. Cortamos el fuego y agregamos un chorrito de aceite.
Sacamos las berenjenas del horno y levantamos con cuidado cada hoja para rellenar con la salsa de carne vegetal. Volvemos a pintar con aceite si vemos que están muy secas y llevamos 20 minutos más al horno. Servimos con arroz natural con pesto. *
Para 4 porciones
2 tazas de arroz
1 ramo de perejil, orégano, cilantro y cebollín.
1 cucharadita de sal
2 litros de agua
2 cucharadas de aceite de oliva u otro
Poner a hervir el arroz en el agua con las verduras y la sal por veinte minutos o lo que indique el envase. Estilar en un colador, retirar el ramo de verduras, incorporar el aceite y servir.
Pesto
Etiquetas:
Berenjenas rellenas,
comida vegetariana,
Sin gluten
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













