Apuesto a que más de alguno tiene tantos o más cuadernos con apuntes de cocina, recetas, recortes, recuerdos. Estos son los míos, y entre ellos los más preciados son los de mi madre y mi abuela. De éste último hoy vamos al rescate de una receta que es tradición ya un tanto perdida, una de esas preparaciones que se hacían hacía años para aprovechar los ingredientes ya un poco añejos, dándoles una nueva oportunidad. En otro formato es lo que también se les llama "colegiales" y se hacen con lo que no se vendió en las panaderías el día anterior, tanto pan como dulces.
Les voy a copiar la receta tal y como la escribió mi abuela, que por esos tiempos vivía en Valparaíso, de allí lo de "los almacenes ingleses. A pesar de lo poco acuciosa, uno se da maña para interpretar la receta, más abajo les explico cómo la hago yo ahora.
"Se deshace el pan, se pone a hervir en leche con azúcar moscada, se saca, se le agregan especias molidas que venden en paquetitos en los almacenes ingleses, cada paquetito trae lo necesario para un budín. Se le pondrá una copita de cognac o ron, las cuatro yemas y las claras batidas como para merengue i toda clase de frutas confitadas picadas. Se pondrá en el molde untado en mantequilla, en baño María al horno por tres cuartos de hora. Se sacará del molde y se manda ardiendo a la mesa."
Mi versión:
1/2 litro de leche entera
300 gramos de pan blanco de molde comercial
200 gramos de azúcar
1 cucharadita de nuez moscada
1 chorrito de cognac (puede ser ron o vainilla )
4 huevos
150 gramos de fruta deshidratada o confitada de nuestro gusto (yo he puesto piña y cranberries deshidratados)
1 cucharadita de canela
1 cucharadita de clavos de olor en polvo
1 cucharadita de canela
1 cucharadita de clavos de olor en polvo
Hervimos la leche con 100 gramos de azúcar y la nuez moscada (lo podemos hacer en el micro-ondas). Retiramos del fuego y allí ponemos el pan en trozos pequeños para que se hidrate más rápido. En una hora el pan ya estará blando, escurrimos y licuamos el pan con el chorrito de cognac, luego agregamos las yemas y las especies dentro de la licuadora y batimos para incorporar.
Así queda el pan licuado con el cognac y las yemas
Por otra parte vamos a batir las claras con los otros cien gramos de azúcar hasta que estén firmes. Luego incorporaremos la mezcla de la licuadora a las claras con movimientos lentos y envolventes para que no se baje la mezcla, finalmente ponemos las frutas y llevamos a un molde enmantequillado que irá al horno por 45 minutos a 200 grados, ya no lo pongo en baño María.
Las 4 claras batidas con los 110 gramos de azúcar
El budín listo para entrar al horno. Yo tengo de estos moldes viejos de aluminio, por eso los forro con papel mantequilla, pero si ustedes tienen moldes de silicona o de teflón no hace falta forrar ni enmantecar.
Ya salió el budín del horno: ¿Mandar ardiendo a la mesa? mmm, demasiado pedirme. Por lo pronto el postre queda en la refri y cada uno saca cuando tiene ganas ¡cómo ha cambiado el protocolo! al menos en mi casa..
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