Tuve algo de temor al preparar este postre, pues no sabía cómo habría de reaccionar la leche de coco a la larga cocción, pero para mi sorpresa esto ha sido mucho más simple que cocinar con leche de vaca.
Para ocho porciones de la crema de quínoa
2 tazas de quínoa bien lavada
2 litros de leche de coco
1 taza de azúcar rubia
1 puñado de pasitas de uvas o cranberries, opcional
Para el montaje:
1 cucharada grande de dulce de leche por vasito
1 a 2 frutillas por vasito
perlas de azúcar
Ponemos a hervir suavemente por 40 minutos la leche de coco con la quínoa dentro. Al cabo de ese tiempo la quínoa estará bien tierna y parte de la leche se habrá evaporado. Agregamos entonces el azúcar moreno y las pasitas y el coco rallado y cocemos cinco minutos más. Dejamos enfriar completamente antes del
Montaje
Cortamos las frutillas bien lavadas en láminas delgadas. Dejamos secar sobre papel toalla. Y luego distruibimos en el fondo pegando a las paredes de cada vasito.
Luego rellenamos con la crema de quínoa con ayuda de una cuchara.
Ponemos el dulce de leche en una manga y distribuímos en cada vasito. Si no tenemos manga, lo haremos directamente con una cuchara.
Finalmente regamos con algunas perlas de azúcar del color que más nos guste. Yo he puesto unas perlas de quínoa bañadas en chocolate blanco que me ha traído una amiga de Bolivia, gracias Tania!